| El mercado se vio sacudido ayer por los acontecimientos en Venezuela, país que vio caídas de hasta 19 por ciento en sus acciones tras la decisión de Hugo Chávez de extender sus estatizaciones. Además, el clima se vio enrarecido tras la caída del precio de las materias primas, en especial el del petróleo. Sin embargo, algunos operadores, aún optimistas, no creen que se trate de un cambio de tendencia sino que se está ante un ajuste que debía llegar tarde o temprano. El Bono del Tesoro de EE.UU. a 10 años, referencia obligada del inversor, tuvo una leve caída en el precio que derivó en un rendimiento final de 4,66%. El mercado se mantuvo con poco movimiento debido a las menores expectativas de una baja inminente en las tasas de interés de la Reserva Federal. El riesgo-país acumuló su tercer día de alza consecutiva incrementándose casi 3 por ciento a 227 puntos. Por el lado de la tasa interbancaria o «call money», tuvo una leve baja a 8,75% anual para las operaciones entre privados a un día de plazo. Los bonos en pesos tuvieron un comportamiento dispar. El Discount, el principal título del canje de la deuda, mostró una caída importante de 1,31% mientras que el Par en pesos se mantuvo prácticamente en sus mismos valores del cierre anterior. El cupón PBI cayó 2,72%. Los papeles en dólares no tuvieron grandes variaciones. Mientras el BODEN 2012 cerró sin cambios, el BODEN 2013 perdió 0,15%. Pero sí las tuvieron los que son a más largo plazo, como los surgidos del canje de la deuda, PAR y Discount. También el que era la estrella del mercado, el cupón PBI en dólares, mostró un retroceso de casi 3%. El dólar continuó firme gracias a la intervención del Banco Central. La entidad que preside Martín Redrado tuvo que adquirir u$s 41 millones para sostener la moneda, con lo que las reservas se elevaron a u$s 32.407 millones. En las casas de cambio se mantuvo en $ 3,10 para la venta y en el MAE-Forex, el principal mercado mayorista donde operan los bancos, cerró en $ 3,084, llegando a un máximo de $ 3,0845 en el día de ayer. Sólo a última hora aparecieron algunas órdenes de compra que hicieron mermar las pérdidas en lo que fue la jornada más agitada del año. Esto dio cierta esperanza de que hoy podría revertirse esta tendencia, en la que las ventas predominaban en las mesas de dinero. De todas maneras, hay tantas variables en juego, no sólo Venezuela, que difícilmente se pueda lograr el clima existente a principios de año, cuando inversores compraban bonos argentinos prácticamente sin que importara el precio. Entre esas variables está la serie de datos que se dan a conocer en Estados Unidos la semana próxima y que pueden dar indicios más precisos sobre cuanto puede suceder con la tasa a 10 años. Por ello es que, en este contexto, no se esperan grandes recuperaciones de precios de corto plazo. |
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