El mercado local sufrió ayer un cimbronazo, afectado por el mal humor con el que la comunidad financiera internacional recibió el plan de nacionalización de empresas de Venezuela, en un contexto bursátil ya enrarecido por las reaparecidas dudas sobre el devenir de la economía de Estados Unidos y el efecto lastre que la caída del crudo tiene sobre muchas bolsas emergentes.
El índice líder de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cerró ayer la jornada con un importante descenso de 2,72%, con lo que se estacionó en los 2014,01 puntos, en una rueda de negocios caracterizados por las fuertes bajas en Brasil (el Bovespa perdió 1,92%), México (-1,90%) y Rusia (-6,41%), entre otros, todas plazas muy dependientes del crudo. El petróleo volvió a caer y perforar la barrera de los US$ 56 por barril, para quedar en el menor nivel desde junio de 2005.
El tono marcadamente bajista del día quedó a la vista porque ninguno de los 15 papeles que dan forma al índice Merval consiguió operar en alza: todos perdieron, desde el 1,31% de retroceso que marcó Acindar hasta el derrape del 4,30% del Banco Macro, que amplificó su caída por haber sido una de las acciones que más se venía valorizando en las últimas semanas.
El generalizado ajuste de precio no hizo diferencia. En la volteada hasta cayeron las acciones de las empresas energéticas que 24 horas antes habían liderado las alzas, empujadas por el decreto gubernamental que finalmente validó un incremento en las tarifas para los consumos de gas y electricidad en el nivel mayorista. Ayer, por caso, tropezaron Pampa Holding (-2,47%), Transener (-2,07%) y Transportadora de Gas del Sur (-2,43%), entre otras.
El balance del día fue desolador: sobre un total de 64 especies negociadas, las operaciones arrojaron 49 papeles en baja, sólo 10 en alza y cinco sin registrar cambios.
Y entre los más golpeados, estuvieron los bancos (además de Macro, perdieron 4,27% el Grupo Galicia y 3,43% el Banco Francés), tal vez porque el ajuste de precios se hizo extensivo a los bonos (aunque con menor virulencia) y éstos siguen siendo de los más importantes tenedores de este tipo de títulos.
También la mayoría de los títulos públicos terminaron con resultados negativos, aunque llamó la atención que el retroceso fue más marcado en las operaciones locales que en las realizadas con iguales bonos en el exterior, algo que los operadores adjudicaron a la influencia que sobre la plaza tuvo la licitación de notas a 3 años de plazo que realizó el Banco Central.
Entre los títulos que más perdieron se ubicaron el Par en dólares y bajo ley de Estados Unidos (-1,81%), el Discount en pesos (-0,91%), el Bogar 2018 (-0,55%), el Par en pesos (-0,17%) y Boden 08 (-0,15%). Entre las alzas se destacó la del 0,80% que mostró el Discount en dólares emitido bajo ley extranjera.
Javier Blanco
|