Los mercados en la Argentina parecen haber vuelto a la "normalidad", tras los vaivenes de las últimas jornadas. Ayer, tal como había acontecido un día antes, las preocupaciones generadas por el cambio en las proyecciones sobre la próxima evolución de las tasas de interés en Estados Unidos -amplificadas luego por la oLA NACIONalista en Venezuela- dieron lugar para que se aprecie lo que subyace y se mantiene: condiciones que siguen siendo favorables para las inversiones en mercados emergentes y, consecuentemente, posibilidades concretas de seguir haciendo buenos negocios apostando a la valorización de sus activos.
En este contexto favorable, lo que más se destacó fue la sólida recuperación de precios que mostró la deuda pública argentina, especialmente la nominada en pesos y cuyo capital se ajusta por el índice CER o, si lo prefiere, indexado, en una rueda que no fue favorable -en general- para el resto de los títulos emergentes. Los bonos en pesos se anotaron mejoras de hasta 1,06%, como en el caso del Discount en pesos, que venía últimamente castigado y, de esta forma, subió de $ 146,10 a 147,75 por cada lámina de 100 originales.
Pero lo más convincente es que la suba se hizo más importante a medida que transcurría la jornada, lo que habla de una corriente de compras activas que no decayó en ningún momento sino que fue incrementándose.
La ola de mejoras alcanzó a toda la curva de bonos indexados: subieron los más largos (el Par ganó 0,33%), los de vencimiento medio (se valorizaron 0,67% el Boden 2014 y 0,57% el Bogar 2018) y los de amortización más inmediata (como el Boden 2008, que avanzó 0,58%). A éstos hay que agregar los aumentos del 0,10% al 0,53% que se anotaron los Bonos de Consolidación (Bocon), según las distintas series.
También fue buena la jornada para los títulos del canje nominados en dólares, en especial para los emitidos bajo ley extranjera: subió 0,79% el Discount y 0,41% el Par, lo que hizo caer de 225 a 214 (11 puntos) la tasa de riesgo país que mide el banco JP Morgan, que quedó así por debajo de la de Venezuela (afectada no tanto por la decisiones de su presidente, Hugo Chávez, como por el desplome del crudo).
La rueda de negocios fue también positiva en la plaza accionaria local, aunque la baja marginal del 0,05% del Merval pueda llamar a engaño.
Once de los 15 papeles que dan forma a ese índice cerraron el día en alza (contra tres bajas y una sin variación), pero la caída del 1,5% en dos compañías de alta ponderación (Tenaris y Acindar), condenó al Merval a un movimiento levemente negativo. En el caso de Tenaris, pareció pesar la desilusión porque se desvaneció el rumor de venta. Pero, además, es indudable que padece el retroceso del 15% que acumula sólo en lo que va de 2007 el precio internacional del barril de crudo, que ayer quedó por debajo de los US$ 52 (cedió 4% más) para quedar en su menor valor desde mayo de 2005.
Javier Blanco
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