La actividad en la Bolsa porteña dejó ayer, para quienes siguen analíticamente el desarrollo del mercado, sensaciones contradictorias.
Por un lado, la plaza volvió a dejar en claro los riesgos que supone su fuerte dependencia con Tenaris, aunque inferior a la que llegó a tener en algún momento de 2006. Por el otro, el nivel de actividad negociadora mostró un saludable repunte, pese a que se vaticinan días de cautela hasta que en Estados Unidos se conozca el dato de la inflación minorista, lo que sucederá hoy.
Vamos por partes, entonces.
La acción de la siderúrgica cerró la jornada con una caída del 1,58% y acumula un retroceso del 5% promedio en dos jornadas al cabo de la cuales el Merval cerró en rojo. Lo curioso es que su desvalorización esta vez fue a contramano de la recuperación que, sobre el final de la rueda de negocios, exhibió el precio del barril de crudo, con el que suele moverse en sintonía y que terminó repuntando 2%, para volver sobre el umbral de los US$ 52 (quedó a US$ 52,32 el WTI).
Sin embargo, los papeles petroleros de la Bolsa local dieron cuenta de ese vaivén: Tenaris, que había llegado a valer $ 70,50, culminó la jornada a 71,65 y Petrobras Brasil, que alcanzó un mínimo de 68, cerró a 69,80 (con una baja del 0,88% en el día).
La observación optimista surge del monto de operaciones. El volumen operado con acciones domésticas fue ayer el mayor en lo que va del año al sumar $ 88,6 millones, pese a que los vaticinios hablaban de una semana de negocios achatados.
Además, el mercado no se vio afectado porque el índice de precios mayoristas en Estados Unidos avanzara 0,9% el mes pasado, tres décimas más que lo esperado por los analistas; o 0,2%, si se considera la inflación estructural (la que excluye alimentos y energía), cuando se vaticinaba un alza máxima de 0,1 por ciento.
Del resto de los papeles cabe destacar la toma de ganancias que se hizo notar sobre Telecom, un papel que venía en alza sostenida y que quedó al cierre del día con una baja del 3,1%, que, al cabo, sería la de mayor magnitud del panel Merval.
También se notó que algunos papeles bancarios perdieron fuerza, aunque siguen concentrando la atención de los inversores, como lo revelan los $ 33,8 millones negociados entre Banco Macro (21 millones), Grupo Galicia (9,7 millones), Francés (2,7 millones) y Banco Hipotecario ($ 0,4 millones).
El balance de precios dejó una ligera baja del 0,1% del Macro (que llegó a cotizar a $ 9,67 antes de la toma de ganancias), un empate del Galicia (0%), una mejora del 2,38% del Francés (que venía más rezagado) y otro llamativo avance del 8,9% del Hipotecario, que ya ganó 18% en apenas tres ruedas (pasó de $ 21,50 a $ 25,60), aunque con negocios en ese plazo por menos de $ 600.000. Un dato entre curioso y preocupante.
Javier Blanco |