|
|
| Wall Street teme por el futuro del dólar |
| ABC Mercado de Cambios S.C. comunica sobre la fuente de la siguiente nota: |
| Texto informativo:
22/12 - 09:50 The Wall Street Journal |
Recomendar |
Imprimir |
|
Por E.S. Browning
En general, cuando se le pregunta a un inversionista bursátil profesional cuáles son sus principales preocupaciones, lo má probable es que responda: "Las ganancias" o "las tasas de interés".
Aunque parezca simplista, estos dos indicadores tradicionalmente determinan si las acciones suben o bajan. Pero en estos tiempos, podría haber una respuesta distinta a la misma pregunta. Las ganancias y las tasas de interés tienen buen aspecto. En cambio, a los inversionistas les inquieta ahora algo que normalmente no está en su radar: el dólar estadounidense.
El billete verde ha perdido cerca de un tercio de su valor frente al euro en los últimos tres años, y un poco menos frente a otras divisas. Ha alcanzado niveles mínimos sin precedente frente al euro en 11 de las últimas 16 jornadas, aunque se recuperó un poco el viernes y no está lejos de donde estaba cuándo el euro fue lanzado en 1999.
Para muchos analistas, éste no es un motivo de preocupación. De hecho, es algo positivo para Estados Unidos. Un dólar débil significa que las multinacionales pueden cobrar precios más bajos por sus productos estadounidenses en otros mercados, y significa que sus ganancias fuera de EE.UU. valen más cuando se cambian a dólares. Eso ayuda a las ganancias. Un dólar a la baja es inflacionario, pero con la inflación tan baja en EE.UU., algunos economistas consideran que una leve inflación podría ser buena.
"La erosión del dólar y las bajas tasas de interés son buenas para las compañías de EE.UU. a corto plazo", afirma David Briggs, responsable de negociación de acciones para Federated Investors. "Pero ése no es un juego que se puede jugar indefinidamente".
Briggs se muestra bastante optimista ante las perspectivas de las acciones, pero señala que si el dólar cae agudamente el próximo año, podría mermar la confianza y haría subir la inflación demasiado rápido. Esto no sería bueno para las acciones.
El analista Ned Davis, de Ned Davis Research, también dice estar "cautelosamente optimista" ante las acciones, pero añade: "Me preocupa que la caída del dólar, aunque sea positiva si es controlada, se convierta en el desplome del dólar, lo que podría inducir a los inversionistas no estadounidenses a deshacerse de los bonos, disparando mucho sus rendimientos, como sucede cada vez que hay una crisis cambiaria".
Ese tipo de trastorno y pérdida de confianza podría ser negativo para las acciones. Davis ha llegado al grado de comparar la tendencia del dólar frente a una canasta de divisas en años recientes a una tendencia que terminó a fines de 1987, cuando la inestabilidad del billete verde ayudó a desatar el crack bursátil. Los dos patrones son inquietantemente similares.
Claro que muchas cosas han cambiado desde 1987. En la actualidad, las tasas de interés son mucho más bajas y la gestión cambiaria internacional es sin duda más refinada. Pocos prevén que se repita lo que pasó en 1987. Definitivamente, Davis no lo prevé. De hecho, insta a sus clientes a que se queden en el mercado de valores.
Las bolsas estadounidenses tienen un aspecto saludable. La semana pasada, el Promedio Industrial Dow Jones subió 236,06 puntos, un 2,35%, a 10.278,22, su máximo en 19 meses. Fue la cuarta semana consecutiva de ganancias, e incluyó un alza de 30,14 puntos, o un 0,29%, el viernes. El Dow ha subido un 23% este año y el Índice Compuesto Nasdaq ha avanzado un 46%, ambos en camino a su primer "año al alza" desde 1999.
Los analistas esperan que esas ganancias continúen el año próximo, o por lo menos en la primera parte del año. Pero aun entre los optimistas, el dólar se ubica a la cabeza de su lista de las "cosas que podrían salir mal en 2004".
Un dólar a la baja podría afectar los mercados financieros de dos formas. En primer lugar, podría hacer que los inversionistas no estadounidenses se muestren menos dispuestos a poseer valores de EE.UU. Una retirada de los inversionistas internacionales podría golpear los precios de las acciones, como sucedió en el segundo trimestre de 2002. En segundo lugar, podría complicar el financiamiento del déficit comercial de EE.UU.
"Definitivamente hemos comenzado a ver una caída en el ritmo de la inversión extranjera" en valores de EE.UU., apunta la economista Rebecca McCaughrin, quien da seguimiento a los flujos internacionales de dinero para la firma de corretaje de Nueva York Morgan Stanley.
Estados Unidos necesita atraer cerca de US$50.000 millones cada mes en compras netas de dólares del extranjero para financiar su déficit externo, dice McCaughrin.
Pero el nivel promedio de compras del extranjero fue de US$28.500 millones en septiembre y octubre (los meses más recientes de los que hay información disponible), en comparación con los US$65.500 millones al mes en el período de enero a agosto.
El flujo de dinero de septiembre a los valores denominados en dólares, de hecho, fue el más bajo desde 1998.
Mientras tanto, inversionistas de EE.UU. están gastando más en valores no estadounidenses, lo que está agravando el problema.
A todo el mundo le conviene mantener el dólar alto, pero también les conviene pasarse a otras monedas, ya que se espera ampliamente que el billete verde siga cayendo.
Ese delicado equilibrio se mantiene firme sólo con la cooperación de todos. Si la gente presiente una seria caída y repentinamente todos abandonan el acuerdo de caballeros y se retiran del dólar, todos sufrirán. |
 |
| ABC Mercado de Cambios S.C. le acerca las noticias y novedades de mayor trascendencia relacionadas
con el comercio y operaciones cambiarias a través de una fuente
segura y confiable. |
|
Nota:
Haga click sobre la noticia o novedad que desea ver |
|
1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 |
|
|
|
|