MORENO PUSO A UNA PERSONA DE SU TROPA PARA MEDIR EL ÍNDICE DE PRECIOS MINORISTA El desencadenante del reemplazo fue el impacto en el IPC de la suba a las prepagas. Economistas y políticos criticaron con dureza al Gobierno. Ayer cayeron los bonos indexados  JUAN CERRUTI Buenos Aires SSe confirmó ayer que el Gobierno desplazó de su cargo a la directora del Indec encargada de medir la inflación minorista. Se trata de Graciela Bevacqua, quien a partir hoy será reemplazada por Beatriz Paglieri, que mantiene estrechos vínculos con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
La movida –que fue criticada con dureza desde el ámbito político y económico– se produce mientras se espera con ansiedad el dato de la inflación de enero que se conocerá la semana próxima. Como adelantó El Cronista el lunes, en el Gobierno había preocupación por la evolución de los precios durante el mes que acaba de concluir. "El índice venía alto y apuntaba al 1,5% o inclusive algo más", reveló una fuente oficial que tuvo acceso a los números parciales.
Trascendió que desde hacía meses la ministra Felisa Miceli meditaba el reemplazo de Bevacqua como directora de Indice de Precios de Consumo del Indec. También la tenía entre cejas Moreno, que mantuvo más de un cortocircuito con la funcionaria, a quien le reclamaba información reservada del Indec.
Pero la gota que rebalsó el vaso fue el controvertido aumento del 22% a las prepagas. En Comercio Interior insistían con que se computase como un nuevo servicio, dado que –a diferencia de lo que ocurre hasta ahora– los nuevos planes que están promocionando las prepagas incluyen también servicios adicionales como seguros por fallecimiento, gastos de sepelio, descuentos en gimnasios, etc. En cambio, en el Indec consideraban que era un incremento liso y llano de las cuotas en los planes vigentes, lo que hubiese generado un incremento de al menos medio punto porcentual en el IPC de enero. Por eso las estimaciones de ese mes ya ubicaban la inflación en torno al 1,5% o inclusive un poco más.
Ahora, con el desplazamiento de Bevacqua, seguramente el IPC no incluirá el citado incremento en las prepagas. Y los cálculos son que la inflación se ubicará entre 1,2 y 1,3% impulsada por los aumentos en las tarifas de turismo y alimentos, más los incrementos autorizados en cigarrillos y taxis.
"Moreno reclama al Indec la lista de los locales donde realiza los relevamientos. Si llega a tener esa información podría controlar los precios donde se releva, y así el IPC sería una estimación irreal", indicaron desde el organismo de estadísticas.
Por su parte, Miceli optó por restarle importancia al desplazamiento de Bevacqua. "Es un cambio funcional. No tenemos ningún problema con el Indec. Estamos contentísimos porque el país sigue creciendo y decae el desempleo", afirmó. "En general, cuando cambiamos algún funcionario, hay este tipo de problemas", agregó.
Controlar el IPC es tomar las riendas de una variable clave. Además de medir el costo de vida, indexa el 40% de la deuda, nada menos que u$s 54.493 millones. También determina los niveles de pobreza e indigencia, y es una referencia en las discusiones salariales. Por todo esto, siempre el poder político tuvo razones para intentar manipular este numero y buscar que crezca lo menos posible.
Ahora los analistas se preguntan qué credibilidad le resta al índice de inflación que elabora el Indec. Algunos se cuestionan la confiabilidad misma del organismo. La cuestión, dicen, es qué referencia tomar en adelante para evaluar la economía.
A tal punto es así que ayer al trascender el cambio en el Indec varios economistas y bancos tantos locales como del exterior lanzaron informes al mercado alertando a sus clientes sobre la situación. Algunos inclusive recomendaron desarmar posiciones en los bonos argentinos en pesos que indexan por el CER (una variable que replica el movimiento del IPC). Ello explica porque los títulos en moneda local sufrieron bajas promedio de 0,5% durante una jornada donde todo el resto de los bonos locales fue para arriba (ver Finanzas página 20).
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