El índice japonés Nikkei culmina la semana con la tranquilidad de haberse situado en máximos de 10 meses. Los avances de Wall Street, y el empujón del sector energético (algunas compañías del sector anunciaron muy buenos resultados), permitieron al principal selectivo nipón ganar un 0,2% y escalar hasta los 17.547,11 puntos. El Topix, por su parte, avanzó un 0,2%, hasta los 1.742,40 puntos.
Ambos selectivos pasaron por alto la decepción provocada por los resultados de Nissan, cuyos ingresos cayeron de forma inesperada por primera vez en seis trimestres debido a una suba de los costos de las materias primas y a la ausencia de nuevos modelos. El beneficio cayó por debajo de lo previsto (865 millones de dólares), lo que obligó a la compañía a recortar su previsión anual de ingresos. Bajó un -1,8% al cierre de sesión, provocando también la caída de Toyota, que se dejó un -0,5%. También cerraron en negativo valores como Softbank, que bajó un -1,5%, o Advantest, que perdió un -2,4%.
En positivo, se destacaron las subas de Tokyo Electric, del 3,4%, y Kansai Electric Power, del 5,2%. Mitsubishi Estate, por su parte, ganó un 1,7%, mientras que Sumimoto Realty and Development sumó un 4,4%.
En el mercado de divisas, el dólar terminó cotizando en los 120,73 yenes.