
Por SOLEDAD NAVARRO - Pese a que la fortaleza del real está hoy en el centro de las preocupaciones de los industriales brasileños, que pierden competitividad con un dólar bajo, el titular del Banco Central de Brasil, Henrique Meirelles, volvió a repetir que no tienen una meta prefijada para la cotización del real y aclaró que la volatilidad del mercado cambiario estaba disminuyendo hasta niveles cercanos a los de otras monedas.
Aunque el viernes la moneda se debilitó un 0,33% a 2,101 unidades por dólar, aún permanece cerca de sus máximos en cinco años. En lo que va del año, ya ganó un 1,29% y desde 2003 se revaluó un 68% frente a la divisa estadounidense.
El presidente de la autoridad monetaria ha recibido duras críticas en los últimos días, incluso dentro del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), por la fuerte revalorización del real.
Pero Brasil concentra toda su atención en la inflación. "En el 2007 y el 2008 por primera vez en la historia reciente, la inflación está dentro de la meta y el mercado y los analistas predicen que permanecerá dentro de ésta", advirtió Meirelles.
En el 2006, la inflación, medida por el Indice de Precios al Consumidor Amplio (IPCA), se redujo a un 3,14%, dentro de la meta del Banco Central brasileño de un 4,5%, la misma fijada para este año. Consciente del dato, Meirelle agregó que "la inflación está cayendo y las tasas de interés también caerán si la estabilidad se mantiene".
El Banco Central, luego de una dura política monetaria para contener presiones inflacionarias, redujo la tasa de interés de referencia, Selic, desde un 19,75% en septiembre del 2005 a un actual 13%. Pese a eso, la tasa sigue siendo de las más altas en la región.
El último sondeo semanal del banco entre instituciones financieras mostró que el mercado proyecta una inflación de un 4,07% para este año, dentro de la meta del gobierno. El mercado también espera que la tasa Selic cierre el 2007 en un 11,5%.
El juego de las diferenciasLos analistas argentinos elogian la política monetaria que lleva adelante Brasil.
Aldo Abram, director de la consultora Exante, hace una distinción de enfoque: "no es que se revaloriza el real sino que el dólar está bajando en todo el mundo". Y elogia la política monetaria brasileña: "Gracias a esa política, Brasil puede tomar deuda larga, en reales y a tasas razonables". "Además, no veo cuál podría ser el beneficio para ese país de apuntar a tener una contenida política monetaria", dijo.
En una especie de juego de las diferencias con Argentina, que sí tiene como uno de los objetivos primordiales mantener un dólar alto, Rodrigo Alvarez, economista de la consultora Ecolatina, dijo que "Brasil no es nuestro país en cuanto al ingreso de flujo de capitales. Entonces, una cosa es controlar el tipo de cambio acá y otra en Brasil".
En esa misma línea, otro economista aseguró que "la abundancia de dólares que recibe la economía brasileña, dado fundamentalmente por los altos precios de los commodities que exporta Brasil, hace casi imposible que el principal socio argentino en el Mercosur tenga como meta un control del real".
"Es difícil tener dos objetivos sobre un mismo activo. Argentina, por ejemplo, controla muy bien el tipo de cambio pero se le escapa la inflación", dijo.