SIN ESTÍMULOS A LA INVERSIÓN, EL CRECIMIENTO PODRÍA DETENERSE HACIA MITAD DE AÑO
Barclays, uno de los bancos en carrera para la reestructuración de la deuda, advierte que sin medidas para reforzar la inversión, el crecimiento se agotará a mediados de 2004.
La Argentina crecerá 5,9% en 2004, de acuerdo a un informe de la Consultora Barclays Capital. Se trata de la mayor expansión de América Latina, luego de Venezuela, que crecerá 9%, comenzando la recuperación luego de su profunda recesión. En el mediano plazo, la performance de nuestro país es incierta y depende del éxito de la reestructuración de la deuda y del avance en la implementación de las reformas necesarias para reforzar los moderados niveles de inversión.
Para Barclays Capital, además de Venezuela, Brasil y Chile, que en 2004 crecerán 4% y 5,1%, respectivamente, serán los que muestren el mejor desempeño general y reciban los mayores flujos de inversión, al liderar el proceso de reformas estructurales. México, en cambio, se expandirá 2,3%, pero su futuro es complicado, debido a una débil situación fiscal, bajos niveles de inversión y problemas en su sistema monetario.
De acuerdo al informe, el alza de la actividad económica en Argentina para el año próximo, se debe a la capacidad ociosa aún existente y un empuje adicional proporcionado por el comercio de productos básicos, además de una mejora del consumo, ayudado por mejores indicadores de empleo. "Es muy probable que esta situación deje espacio para crecer en la primera mitad del 2004, pero una vez que se agote la producción, el futuro es incierto, y el retraso de la inversión, debido a un pobre ambiente de negocios y una estructura impositiva que penaliza al sector de transables, podría precipitar el fin del auge económico en la segunda mitad del año próximo", asegura el documento.
Además, se destaca que el crecimiento benefició a la gestión de Néstor Kirchner, permitiéndole fortalecer su gobernabilidad, pero "nos preocupa que no utilice su popularidad para empujar las reformas económicas necesarias". Se diferencia este hecho con Lula Da Silva, "que se apoyó en su fuerza política para aplicar reformas y mantener una sana situación fiscal y monetaria, pensando en aumentar el crecimiento y la estabilidad a largo plazo". En el área fiscal, el informe asegura que el desafío será frenar el gasto, a medida que la economía mejore. "Si bien son comprensibles ciertas medidas para aliviar el costo social del ajuste, una política fiscal responsable no es una elección, sino una necesidad", se afirma. Al menos, Barclays sugiere mantener un gasto similar al de este año, para que el gobierno central logre un superávit primario de 2% del PIB, el mismo que en 2003 y otra vez excediendo el objetivo de 2,4 (para el gobierno federal) comprometido con el FMI. El documento asegura que las provincias seguirán mejorando su situación, llegando a un superávit de 0,7% del PIB, apenas más alto que el objetivo de 0,6%, para elevar el superávit total al 3,3% en 2004.
No obstante, el documento asegura que la posición fiscal es aún frágil y una gran preocupación es si el gobierno será capaz de resistir las presiones para aumentar los sueldos públicos, dada su caída real a partir los altos niveles de inflación desde la devaluación de 2002. La nómina de la administración pública creció un 28% este año, pero sólo por el reintegro del descuento del 13% impuesto previamente, por lo que "es de esperar que las presiones continúen en el 2004 y acceder a este pedido podría empeorar considerablemente las cuentas fiscales", advierte el informe de Barclays.
También se destaca como un problema el actual sistema tributario, "que descansa en impuestos ineficientes, como las tasas sobre el comercio y el impuesto a las transacciones financieras, que aún justifican alrededor del 8% de la recaudación total. El informe afirma que "no se espera que los cambios en estos tributos surtan efectos significativos en 2004". |