LONDRES, feb 21 - Los mercados de monedas emergentes operaban entre planos y marginalmente más débiles el miércoles, mientras evaluaban un aumento de un cuarto de punto porcentual en las tasas oficiales de Japón, cuyas consecuencias para las operaciones de "carry trade" serían limitadas. Los analistas piensan que el cauteloso aumento de tasas japonesas, a 0,5 por ciento, es insuficiente para incrementar los rendimientos de Japón o impulsar su moneda lo suficiente como para provocar un desarme masivo de los carry trades financiados con yenes. En las operaciones de carry, los inversores se endeudan en yenes, que pagan una tasa de interés muy baja, para comprar valores denominados en divisas de rentabilidad mayor, y obtener así ganancias financieras. Los analistas además decían que el alza de tasas en Japón tampoco alcanzaría para que los propios inversores japoneses repatrien capitales del exterior. Las tasas japonesas no sólo son las más bajas en todo el mundo industrializado, sino que también el banco central indicó el miércoles que no tiene ninguna prisa para ajustar aún más la política. El yen se debilitó después de estas declaraciones del Banco de Japón (BJ). "El yen está bajo presión de nuevo y eso implica que el carry trade todavía es la jugada preferida", dijo Dwyfor Evans, estratega de Bank of America en Londres. "No hemos visto ningún impacto mayor en los mercados emergentes, en parte debido a que el alza del BJ ya estaba descontada en un 80 por ciento, por lo que no hubo ningún elemento inesperado allí", dijo Evans. La decisión japonesa llega poco después de que la semana pasada, la Reserva Federal estadounidense diera señales moderadas sobre el panorama, y luego de unos datos flojos del mercado inmobiliario de Estados Unidos que llevan a que muchos operadores apuesten a rebajas de tasas allí más adelante en el año. Después de la decisión de tasas en Japón, el mercado estaba atento a los datos de la inflación al consumidor de Estados Unidos que se conocerán a las 1330 GMT. Las monedas emergentes europeas siguieron a las de Asia con un retroceso marginal antes de recuperarse de sus pérdidas para negociarse en niveles casi planos. El florín de Hungría, el zloty polaco y las coronas de República Checa y Eslovaquia tuvieron altibajos en torno a una tendencia plana contra el euro <EURHUF=> <EURPLN=> <EURCZK=> <EURSKK=>. En un informe, Merrill Lynch dijo que 11 monedas de mercados emergentes en promedio estaban un 19 por ciento infravaloradas contra el dólar, y citó al rublo, al real de Brasil, al florín húngaro, al zloty polaco y al peso mexicano entre otras. El estudio halló que cinco divisas estaban sobrevaloradas, incluyendo a la lira turca, la rupia india y el rand sudafricano. |