El índice Merval de la Bolsa porteña cerró ayer la jornada de negocios con una baja marginal del 0,12% que bastó para poner fin a la racha alcista que se extendió por siete ruedas (e incluyó tres récords consecutivos), pero no fue suficiente para hacer que ese emblemático indicador perfore la barrera de los 2200 puntos que con tanto esfuerzo había logrado superar anteayer (quedó en 2203,24).
El retroceso del mercado se dio en el contexto de una rueda de negocios complicada en el nivel global, después de que se conoció que la inflación minorista de enero en Estados Unidos había sido superior a lo esperado (avanzó un 0,2% en el nivel general y un 0,3 la medición estructural cuando se esperaban alzas de un 0,1 y un 0,2, respectivamente). Además, en la jornada se difundieron las minutas de la última reunión de la Reserva Federal que mostraron a sus directivos preocupados porque la desaceleración esperada en la inflación de ese país no es aún una tendencia definida.
La combinación de esos factores (buenas ganancias previas y la irrupción de factores que causaron incertidumbre) contribuyeron a generar una toma de ganancias que emparentó la conducta de la Bolsa porteña con la de sus pares en Wall Street, lo que no resultó extraño tomando en cuenta que el Dow Jones (que ayer cedió 0,38%) también venía de batir dos récords consecutivos.
La reacción doméstica
En ese contexto, fue evidente que la mayoría de los inversores que operaron decidió vender y realizar ganancias o arbitrar posiciones, como se pudo observar en el caso de Acindar, que perdió un 2,33% después de presentar un balance en línea con lo esperado por el mercado -pero con caída de márgenes- y luego de que el papel había acumulado una suba del 8,7% en sólo tres ruedas.
La acerera reportó una ganancia de $ 603,95 millones para su ejercicio 2006 (en 2005 había embolsado 549,7 millones), con un incremento del 9,3% en sus ventas totales (crecieron un 17,6% sus despachos al mercado interno, pero cayeron un 33,9% sus exportaciones) y su directorio propone distribuir $ 170 millones en dividendos en efectivo.
El resto de los precios también se movió mayoritariamente a la baja en una rueda en la que se operaron $ 85 millones en papeles locales. Por caso, Aluar ajustó 1,30%, Grupo Galicia cedió 0,59% (pero en el mes aún acumula una suba del 21%), Banco Macro retrocedió 0,42% y Tenaris, 0,49%, pese a que el precio mundial del barril de petróleo volvió a operarse por encima de US$ 60 (lo que ayudó para que PBE suba 1,79% y Petrobras Brasil gane 1,12%).
Con todo, la sensación que quedó entre los operadores fue positiva, especialmente porque el Merval estuvo a punto de neutralizar una toma de ganancias en una jornada en la que las noticias del exterior no ayudaron.
Javier Blanco
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