SANTIAGO, feb 26 - Las monedas de América Latina operarían mixtas esta semana, con la atención puesta en un índice clave de inflación en Estados Unidos, tensiones geopolíticas en Oriente Medio y hechos puntuales. En Estados Unidos se conocerán cifras de gastos en consumo personal y el crecimiento del PIB, pero los ojos de los analistas estarán centrados el jueves en el dato del PCE subyacente, un índice clave sobre la inflación de ese país y considerado la medición de inflación favorita de la Reserva Federal. Diversos analistas sostienen que la economía estadounidense mantiene el escenario de un aterrizaje suave previsto y el próximo dato de inflación seguiría mostrando esa tendencia. "Las cifras en Estados Unidos tenderían a demostrar cierta debilidad en términos del crecimiento de Estados Unidos y de una u otra manera afectaría a los mercados", dijo Bertrand Delgado, economista de la firma IDEAglobal en Nueva York. El miércoles se conoció que la inflación en Estados Unidos estuvo por sobre las expectativas de los analistas en Wall Street, lo que puso presión a algunas monedas de la región. "La parte geopolítica con Irán está generando también bulla y por lo tanto genera también un incremento a la aversión al riesgo, que es un efecto negativo sobre las monedas en latinoamérica", agregó. El presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, dijo el domingo que su país no dará marcha atrás en su programa nuclear, mientras que un viceministro de Asuntos Exteriores precisó que Teherán estaba preparado para cualquier eventualidad, "hasta para la guerra". PRESIONES LOCALES Pese a las situaciones externas que se viven, los hechos puntuales de cada país también afectarán el comportamiento dispar de las monedas de la región. El peso mexicano <MEX01> reaccionó a la baja luego que el Banco de México, central, mantuvo el viernes intacta la tasa referencial de la economía, pese a que algunos analistas estimaban que podrían haber endurecido la política monetaria, considerando los datos de inflación. "El peso mexicano ha estado presionado y es probable que siga por arriba de 11,00 (por dólar) la próxima semana, yo creo que hay un poquito de nerviosismo, pues no reaccionó muy bien con el anuncio del Banco de México", dijo Benito Berber, analista del banco HSBC en Nueva York. Otro analistas estiman que hubo una sobrerreacción del mercado y que el peso mexicano volverá a niveles anteriores a la decisión del banco central. "Tengo la impresión de que el peso regresará a niveles entre 10,95 y 11,00 aunque los mercados seguirán sensibles a datos en Estados Unidos", dijo Mario Correa de Scotiabank. Mientras, el real brasileño <BRL=> continuaría una tendencia alcista apoyado en los altos flujos de capitales internacionales que seguirían ingresando a ese país. El peso chileno <CLP=>, en tanto, seguiría pendiente de los precios internacionales del cobre, la principal exportación del país, que tuvo un fuerte rebote en la última semana, lo que llevó al peso a tocar sus mayores niveles en el año frente al dólar. "El peso chileno se dio la vuelta tomando como base el resurgimiento del precio del cobre y las expectativas de que la economía se va a recuperar. El peso chileno estaría manejándose en 540 a un 531 para la semana, si se sigue recuperando el precio del cobre", aseguró Delgado. Los precios del cobre se mantenían firmes el lunes ante las expectativas de que crezca la fuerte demanda en Asia. Las variaciones del peso argentino <ARSB=> y de la moneda colombiana <COP=RR> estarían acotadas por las intervenciones de los bancos centrales de ambos países. "El tipo de cambio argentino seguirá mostrándose acotado bajo un absoluto control del Banco Central y la definición política", dijo Rafael Ber, analista de Argentine Research. El peso argentino registra en lo que va del año una caída del 1,12 por ciento, frente a la baja del 1,29 por ciento registrada a lo largo de todo el 2006. |