NUEVA YORK, feb 26 -El mercado de deuda emergente operaría dentro de un rango ajustado de precios esta semana, ya que los inversores evitarían realizar grandes apuestas antes de que el jueves se conozcan datos clave sobre la inflación de Estados Unidos. En el radar de los inversores también estará la publicación el martes de las ventas de casas de segunda mano, junto con otros indicadores económicos de relevancia que podrían llevar a los inversores a consolidar parte del avance cercano al 2 por ciento que acumula el mercado de deuda emergente desde el 1 de enero. La escalada de los papeles soberanos se vio apuntalada por el creciente apetito por el riesgo de los inversores. Los diferenciales entre la deuda emergente y los bonos del Tesoro estadounidense tocaron el último jueves un mínimo histórico de 164 puntos básicos, según el índice EMBI <11EMJ>. El alza de las últimas jornadas fue apoyada además por la visión optimista de la economía expresada hace dos semanas por el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke. Al decir que la inflación estructural de Estados Unidos se moderaría con el transcurso del tiempo, Bernanke alivió las preocupaciones por una posible alza en las tasas de interés, lo que reduciría el atractivo de los activos de alto riesgo. Pero las declaraciones de Bernanke ya han sido desafiadas por las cifras publicadas la semana pasada que mostraron un avance mayor al esperado en los precios al consumidor. Ahora, los inversores se concentrarán en el índice estructural PCE, la medición de inflación preferida de la Fed. "Pienso que el mercado no sufrió demasiado tras el número de inflación de la semana pasada, porque los inversores estaban comprando en base al discurso de Bernanke", dijo Diego Beleza, analista de mercados emergentes de Prosper Bank en Río de Janeiro. "Pero si el PCE se ubica por encima de lo esperado, pienso que el mercado podría salir lastimado. Necesitamos la ayuda de una baja en los precios de las materias primas para realmente ver que la inflación vaya hacia la zona de tolerancia de la Fed", agregó. Pese al tono cauto, los analistas aún esperan que los bonos emergentes mantengan su buen desempeño, apoyados en la elevada liquidez global y en la escasez de títulos de alto rendimiento. Los analistas de JP Morgan escribieron en una nota de análisis que siguen siendo optimistas sobre los bonos de Argentina y Turquía y sobre los países que deberían seguir recomprando su deuda externa como Brasil y México. Venezuela lanzó el lunes una segunda emisión del Bono del Sur, un papel por 1.500 millones de dólares compartido en partes iguales por los Boden 15 de Argentina <ARRO15D=RRBB> y por los Títulos de Interés y Capital Cubierto (TICC) <VEC060417=MSRF> de Venezuela. Los bonos argentinos han perdido casi un 0,13 por ciento en febrero, pero aún así registran ganancias de casi 3 por ciento en lo que va del año, según el EMBI . Por su parte, los bonos de Venezuela han rendido cerca de un 2,7 por ciento en febrero, pero están prácticamente planos en lo que va del año, ya que la baja en los precios del crudo redujo el atractivo de la deuda emitida por países petroleros. |