Con una suba de medio punto en la tasa de pases como señuelo (el doble de lo habitual ya que, en general, el BCRA realiza ajustes de 25 puntos básicos), la respuesta de los bancos no tardó en llegar.
Seducidos por un mayor retorno para su excedente de liquidez, en pocos días el número de entidades que opera con el Central pasó de seis a más de doce. Hoy, casi dos meses más tarde, ya son cerca de 18 las entidades que dejan a diario sus pesos en las arcas del organismo monetario, llevando el stock del BCRA a $5.217 millones.
“Los bancos tienen mucha liquidez, pero saben que es algo temporario. Por eso colocan ese excedente en aplicaciones cortas como los pases”, explicó Miguel Kiguel, director de la consultora Econviews. Además, agregó, ahora los bancos empiezan a ver a los pases como un instrumento más atractivo para el manejo de la liquidez porque el rendimiento ya se acerca mucho a la tasa de los depósitos.
Política monetaria
Al hacer más rentable sus pases, el organismo monetario buscó anticiparse al aumento de la liquidez que estacionalmente se da en enero y febrero, tratando de absorber el excedente de pesos que hay en el sistema y evitar así que esos billetes provoquen más inflación. Esta esterilización, a su vez, debió ser más intensa de lo previsto ya que este año, al factor estacional de siempre se le sumó una avalancha de dólares que ingresó al país para comprar títulos públicos, lo que obligó al Central a aumentar el ritmo de sus compras de dólares.
No hay que olvidar que cada vez que el organismo monetario interviene en el mercado cambiario, emite pesos que luego debe absorber del mercado. En ese sentido, Kiguel sostiene que este año “los pases serán el instrumento estrella del Central” para esterilizar pesos del mercado, debido a que no quedan muchos redescuentos por cancelar (ésa es una de las vías de absorción) y a que las LEBAC y NOBAC tienen un costo mayor para el Central.
Lo que viene
A todo esto, un buen reflejo de la liquidez del sistema es el stock de pases de los bancos privados con el Central, ya que, según explican puertas adentro, estas entidades dejan en el organismo sólo los pesos que les sobran cada día. Así, puede comprobarse que en los últimos días este stock comenzó a contraerse, debido a que hoy deben presentar al Central el cierre trimestral de la posición de efectivo mínimo. Esto, en efecto, podría provocar un rebote en la tasa BADLAR, y ubicarla por encima del 8%, según prevén en las mesas de distintos bancos.
La Nobac ajustable a Badlar pierde su atractivo
La constante baja que viene experimentando la tasa de los plazos fijos superiores al millón (BADLAR) hace que cada vez sean menos los bancos que invierten en notas ajustables a BADLAR. De hecho, en la licitación de ayer, sólo el 30% del monto colocado por el Banco Central se dirigió a estas notas, mientras que el 70% se canalizó hacia las letras que ofrecen una tasa fija.
La tasa BADLAR, que a finales de diciembre supo rondar los dos dígitos, hoy se ubica en 7,68%, lo que implica una baja de más de 200 puntos básicos. Eso explica en gran parte el menor interés que mostraron los bancos y las AFJP por las notas ajustables del Central, cuando hace menos de un mes era uno de los títulos más buscados en el mercado. Puntualmente, ayer, el Central debía renovar vencimientos por $726 millones y, producto de la abultada liquidez de los bancos, recibió ofertas por $1.579 M, de lo cuales tomó $1.438 M.
Juan Bergelín