
Por FLORENCIA DONOVAN - La administración de Néstor Kirchner se caracteriza por mantener celosamente el superávit y, por lo general, se vale para ello de todas las herramientas disponibles. El mes de febrero no habría sido la excepción.
Según fuentes consultadas, el mes pasado, el Banco Central (BCRA) habría contribuido a engrosar las cuentas del Tesoro con cerca de $ 1.000 millones en concepto de anticipo de las ganancias que la autoridad monetaria obtuvo en el ejercicio 2006. Gracias a la rentabilidad que percibe al invertir sus más de u$s 35.000 millones de reservas, el Central habría registrado el año pasado utilidades por cerca de $ 1.500 millones.
La entidad que preside Martín Redrado suele siempre participar al Tesoro de sus ganancias, a través de anticipos a lo largo del año. Ocurre que, esta vez, Economía habría hecho uso en un sólo mes de casi todos los fondos previstos para el 2007, dado que en el Presupuesto Nacional para este año se estipulaba que el Banco Central anticiparía al Tesoro ganancias por un total de $ 1.150 millones.
El año pasado, de hecho, el BCRA también había participado a Economía de ganancias por cerca de $ 1.000 millones, pero lo fue haciendo escalonadamente, con graduales transferencias a lo largo del año.
Las utilidades transferidas por el Central se contabilizan como parte del superávit primario del Gobierno. Y, según especulan algunos analistas privados consultados por El Cronista, el superávit venía en febrero creciendo por debajo de las expectativas del mercado. Ya enero, destaca en un informe la consultora Econviews, del economista Miguel Kiguel, el superávit primario había subido apenas 2,0%, a $1.633 millones, contra un proyectado por la media del mercado de unos $1.944 millones.
A afinar el lápiz"No es que el Gobierno tenga problemas fiscales. Lo que sí probablemente ocurra es que deben querer mostrar un número de superávit primario del orden de los $ 2.000 millones, superior al de febrero del año pasado, que de por sí ya era una base bastante alta", opinó un economista que pidió no ser nombrado. "Porque, por otro lado, pese a que la recaudación está bien, también viene creciendo en febrero un poco por debajo de lo observado en meses anteriores", explicó.
Los ingresos del Fisco treparon 27,4% el mes pasado, con respecto al 30% en enero y al 36% de noviembre del 2006. Se situaron así levemente por debajo de las expectativas, ya que el promedio del mercado proyectaba $13.523 millones, según se desprende del relevamiento que realiza periódicamente entre diversos estudios de economía el Banco Central (REM).
En tal sentido, Hernán Hirsch, economista de RSH Macroeconómica, coincidió en que si bien la recaudación sigue siendo alta, advirtió que, por otro lado, también está acelerándose el crecimiento del gasto, que ya trepó 43% en enero y 24% en diciembre pasado. Registraría asimismo un crecimiento en torno al 50% interanual en el primer bimestre del año. (Ver página 2).
"El dinero que había entrado por las licitaciones de BONAR daba que no se necesitaban más fondos. Es decir que no se vislumbraban problemas de caja. Ahora si la razón de que Economía hiciera uso de estos fondos de una sola vez es un problema de origen fiscal no sería una buena señal", advirtió Hirsch, quien además subrayó que, en febrero, a su vez, el Gobierno no tenía vencimientos de deuda que pudieran afectar extraordinariamente sus erogaciones u obligarlo a recurrir a fuentes de financiamiento adicionales, por semejante monto.