El segundo rebote global de mercados en apenas tres ruedas de negocios que se registró ayer parece tener un componente menos oportunista que lo registrado el martes pasado.
Ocurre que, a diferencia de entonces (cuando la Bolsa porteña, por caso, recuperó un 3,11%), el alza del 2% con que cerró ayer el índice Merval vino acompañada de una dinamización de los negocios que parece revelar que hay más inversores dispuestos a retomar riesgos, a contramano de lo que sucedía al comenzar la semana.
Lo concreto fue que el mercado accionario doméstico volvió a subirse a la tendencia alcista que mostró el resto de las plazas, lo que le permitió reducir las pérdidas acumuladas desde el denominado martes negro al 8,29%, cuando en el peor momento llegaron a superar el 12,4 por ciento.
Pero también, que la jornada mostró los límites con que se manejan los inversores, algo que queda a la vista cuando se observa que la recuperación del 2,39% que llegó a ensayar el Merval (después del aumento del 3,1% del martes y la caída del 0,48% de anteayer) se desinfló en la última parte de los negocios y la rueda terminó con una mejora promedio del 2 por ciento.
La suba fue acompañada de una expansión en el volumen: se transaron $ 75,6 millones en papeles domésticos, casi duplicando los 39 millones negociados en la rueda anterior.
En materia de precios, el balance de la rueda fue claramente favorable: terminaron con mejoras 14 de los 15 papeles que conforman el panel de empresas líderes y 24 de los 25 que dan vida al Merval 25.
Entre las principales acciones sobresalió la recuperación del 4,65% que ensayó Telecom, seguida por Molinos (ganó un 4,64%, aunque venía fuertemente castigada) y Banco Macro, que avanzó un 4,23% para cotizar a 10,35 pesos por papel, por encima del mínimo de 9,45 que llegó a tocar en el peor momento del derrape global, pero aún lejos de los 11,70 que la acción rondaba en la sesión previa al derrumbe.
El aporte de Alpargatas
En el ranking de incrementos se coló después Alpargatas, que subió un 4,17% impulsado por el rumor de venta que ganó credibilidad luego de que una nota enviada a la Comisión Nacional de Valores anticipara una reunión entre ejecutivos de los bancos JP Morgan y Patagonia por una posible transferencia de activos, lo que hizo que en algún momento llegara a aumentar más del 7 por ciento.
Claro que para que el salto se produjera también incidió el balance de la textil, que la mostró con $ 197,9 millones de utilidades (en 2005 había obtenido sólo 40 millones), un resultado que puede llamar a engaño porque resultó muy favorecido por la reciente reestructuración que la empresa hizo de su deuda después de un largo concurso de acreedores.
Javier Blanco
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