El yen
retoma el protagonismo en el mercado de divisas mientras que el dólar pierde el terreno conquistado la semana pasada, ante las dudas que vuelven a acechar al sector financiero estadounidense, con la suspensión de la cotización en bolsa de New Century Financial. El
euro en cambio, consigue mantenerse firme en sus posiciones, respaldado por el optimismo de Trichet.
Los operadores del mercado de divisas vuelven a impulsar las revalorizaciones del yen, ante las caídas generalizadas en las bolsas europeas y estadounidenses. Si hay una noticia que marca el rumbo del mercado de divisas en la jornada de hoy es la reaparición de los temores que vuelven a acechar a las financieras en EEUU, especialmente a New Century Financial. La segunda compañía especializada en hipotecas de alto riesgo en EEUU ha sido suspendida en bolsa, tras desplomarse en los futuros más de un 40%. La empresa anunció hoy antes de la apertura que no podrá cumplir con los pagos a sus acreedores. La moneda nipona ha sabido aprovechar las dudas en EEUU y se revaloriza un 0,58% frente al dólar. El tipo de cambio entre ambas divisas se sitúa en 117,5330 yenes por dólar. El yen también gana terreno frente a la moneda única, y sube un 0,09%, alcanzando un tipo de cambio de 155,02 yenes por euro.
El dólar cede las posiciones que conquistó la semana pasada, después de que los datos sobre el empleo en EEUU redujeran las expectativas de que la Reserva Federal pudiera recortar los tipos de interés en el corto plazo. En esta semana, los inversores aguardan la publicación de los informes económicos sobre inflación y gasto de consumidor en EEUU, claves para poder descifrar la marcha de las presiones inflacionistas. Los operadores del mercado de divisas se muestran cautos y el dólar pierde un 0,48% frente al euro, hasta situarse el cambio en 1,3189.
El euro se ha mantenido firme en sus posiciones, y se revaloriza un 0,48% frente al dólar, llegando a alcanzar en las primeras horas de negociación la mayor cotización desde el martes. La moneda única se ha visto respaldada por la confianza mostrada por el presidente del BCE, Jean Claude Trichet, que ha declarado en la cumbre del G-10 que se celebra en Suiza, su confianza en que las economías internacionales son los suficientemente fuertes para soportar los varapalos de las bolsas acontecidos a principios de este mes.