
Por SABRINA CORUJO - Las notas y letras del Banco Central más que duplicaron su peso dentro del total negociado en renta fija en el último año. Estos instrumentos explican hoy casi el 40% del monto transado en bonos públicos y privados, mientras que hace un año atrás sólo representaban menos del 20%. Un stock en circulación cada vez más grande y el mayor interés que estos títulos están generando entre los inversores –en especial, en los últimos meses cuando el Cer dejó de ser un índice representativo del nivel de inflación– disparó el monto operado en Nobac y Lebac a más de u$s 3.825 millones en febrero pasado.
Específicamente, las letras transaron unos u$s 786 millones y las notas más de u$s 3.039 millones, un nivel que refleja el 31% del total de negocios en renta fija en el MAE. Este último monto, de hecho, supera las operaciones registradas en febrero en los nuevos bonos del canje por u$s 2.387,8 millones.
Hace un año atrás, en cambio, la historia era otra. A principios del 2006, el mercado secundario de estos instrumentos era de unos u$s 1.000 millones.
Sin ir más lejos, en diciembre pasado, cuando el Cer aún era una medida confiable de la inflación local, el peso en la plaza de los instrumentos del Central era menor. En ese mes, lo transado en Nobac y Lebac fue u$s 2.500 millones, 35% del total.
Antonio Cejuela, de Puente Hermanos, sostuvo que "las Nobac ajustables por Badlar resultan atractivas y sirvieron, en particular, en los últimos meses como una alternativa a los bonos públicos indexados. Muchos inversores buscaron opciones alternativas y encontraron refugio en estos instrumentos". Además, el analista agregó que son activos que se pueden considerar libre de riesgo.
Pero las mayores operaciones no sólo vienen del interés que generan hoy los activos indexados a Badlar, sino también de una mayor oferta de estos instrumentos por parte del Central. En febrero el monto de Nobac en circulación –valor nominal– era de $ 31.463 millones (más de u$s 10.000 millones) mientras que, un año atrás, sumaba unos $ 8.000 millones.
Desde un banco, por su parte, sostuvieron que las Nobac ajustables por Badlar facilitan a las entidades eliminar los riesgos de tasas, aunque no son del todo atractivas como negocio. Actualmente, la rentabilidad de estas notas se ubica entre el 9% y 10% anual, según el plazo de vencimiento.
En la subasta de ayer, aunque vencían menos de $ 100 millones, el Banco Central recibió propuestas por unos $ 1.500 millones y adjudicó $ 1.225 millones. La abundante liquidez permitió a la entidad volver a convalidar una baja generalizada de las tasas. En cuanto a la preferencia de los inversores, por ahora las letras nominales, sin ajuste, siguen al frente: ayer representaron casi el 70% de lo colocado.