El clima en los mercados bursátiles mundiales volvió a cambiar ayer. ¿El motivo? La decisión de la Reserva Federal de no mencionar en su comunicado (la manera en que transmite su diagnóstico general y preliminar de la situación económica de Estados Unidos) nada que haga referencia a un posible endurecimiento de su política monetaria.
Se trata de la primera vez que evita ese comentario desde que, en junio de 2006, frenó el proceso de alza en los tipos de interés para combatir los riesgos inflacionarios de esa economía. Por eso, para los inversores, la decisión de mantener en el 5,25% anual por sexta ocasión seguida los tipos de interés de referencia fue un dato sin importancia. Eso era lo que esperaban; lo otro, en cambio, los sorprendió.
La ausencia de ese párrafo pareció convencer al mercado de que una posible baja en las tasas está más cerca de que lo que preveían. Y decidió a los grandes fondos de inversión a dejar de lado la cautela para volver a realizar apuestas en papeles de riesgo (acciones en general y bonos emergentes en particular).
El resultado fue una jornada de negocios atípica en todo el mundo, con plazas cautelosas hasta las 15.23 hora argentina (el momento en que se difundió el comunicado) y precios y negocios volando en la hora y media que siguió hasta el cierre. Esa reacción corroboró que los mercados juegan a la anticipación y que las apuestas de inversión realizadas en la última parte de la sesión de ayer tienen en cuenta lo que ocurrirá.
En la Bolsa porteña, que transitaba otra rueda chata, la noticia fue revulsiva. El índice Merval, que hasta antes de la novedad subía un 0,57%, dinamizó su ritmo alcista para cerrar 2,13% por encima del nivel previo. Y el monto de negocios, que era de $ 29,8 millones hasta entonces, se multiplicó por dos en la hora y media siguiente para llegar a $ 67,2 millones.
De esta manera, el mercado accionario local, medido por la evolución del Merval, pasó a ganar 4,93% en lo que va de la semana y 0,78% en el mes, aunque le resta recuperar otro 0,33% para que el balance del año dé empate. Además, ese índice quedó en su mayor nivel desde el "martes negro" de fin de febrero aunque se mantiene más del 6% por debajo del nivel previo a esa debacle.
Con todo, la evolución de la bolsa porteña se quedó corta comparada con la recuperación del 2,96% de México y la del 2,89% de Brasil, aunque se trata de plazas mucho más líquidas y, por lo mismo, más "libres" para reaccionar.
El mayor apetito por reasumir riesgos quedó a la vista en la caída a 175 puntos del riesgo emergente promedio (217 el argentino) y en la suba de hasta 1,75% de los bonos locales, como en el castigado Par en pesos indexados, o el precio de $ 147,30 al que cerró el Discount en igual moneda; el mayor desde que lo golpeó el "efecto Indec" en su capítulo IPC de febrero.
Javier Blanco
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