Los mercados parecen haber ingresado en una fase de equilibrio. Más allá de las oscilaciones causadas por los datos de la economía de Estados Unidos que los pueden impulsar (como se vio durante la semana pasada) o llamar a sosiego (como ocurrió ayer), la sensación es que los inversores están a la espera de dar con un nuevo diagnóstico fiable que les sirva para redefinir sus apuestas financieras.
Esa sensación se fortaleció después de la rueda de ayer, que dejó bajas del 1% en promedio en las bolsas europeas, resultados neutros en Wall Street y vaivenes en las plazas emergentes, con cotizaciones débiles en acciones y bonos.
La tendencia al retroceso que, en casi todas las plazas, exhibieron los precios se adjudicó a un dato: que la venta de casas nuevas durante febrero en Estados Unidos fue inferior a lo esperado, dando cuenta de la menor actividad al respecto en seis años.
Obviamente, en un mercado con ánimos sensibilizados, muchos inversores optaron por capitalizar las ganancias logradas la semana previa antes que arriesgarse a esperar un retorno mayor o, tal vez, quedarse sin nada.
Quienes siguen de cerca los movimientos de los capitales sostienen que este clima se mantendrá inalterable hoy y mañana, al menos, hasta conocerse el discurso que tiene previsto dar ese día el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke. Se presume que, al fin, el funcionario hará alguna referencia a la situación que atraviesa el sector hipotecario en esa economía.
Para ese día, además, está prevista la difusión del índice industrial de pedido de bienes durables, cuyo mal dato contribuyó un mes atrás al derrape global de los mercados.
En ese contexto, la rueda en la plaza local fue para el bostezo. El índice Merval, que venía de recuperar un 5% la semana pasada, llegó a perder 1,40%, hasta que los precios lograron recomponerse un poco y recortar la pérdida final al 0,40 por ciento. El volumen de negocios, tanto para acciones como para bonos, se mantuvo en el cauteloso nivel observado el viernes.
En materia de precios, entre los papeles del Merval se destacó el alza de 1,25% de Petrobras Brasil, impulsada por un nuevo avance del 1% en el precio del crudo. También las del Grupo Galicia (0,63%, gracias a que Standard & Poor s subió la nota en escala local de largo plazo de su controlado Banco Galicia de "raA" a "raA "), Pampa (0,42%) y Tenaris (0,15%). Y cayeron Telecom y Banco Macro, 2,55% y 2,25%, respectivamente.
Entre los bonos, los emitidos en pesos indexados cerraron dispares y los colocados en dólares finalizaron mayormente en baja. En rigor, el dato más destacado es que en los negocios a futuro el Discount en pesos cayó un 1,08%, para operarse a $ 147,2, cuando el precio en el mercado físico fue de 147, lo que parece hablar de una expectativa de estabilidad en su valor.
Javier Blanco |