
Por FLORENCIA DONOVAN - Las letras y notas del Banco Central, conocidas como Lebac y Nobac, se destacan como una alternativa más que atractiva para los inversores minoristas, sobre todo los más conservadores, que suelen volcar sus ahorros en plazos fijos bancarios. Con rendimientos en torno al 10,35% a un año, de hecho, los papeles del Central ofrecen hoy mejores retornos que las tradicionales colocaciones bancarias.
"(Las Lebac y Nobac) son un instrumento interesante para el minorista, porque mejoran la tasa de un plazo fijo e incluso, en el caso de los títulos del BCRA de más largo plazo, ofrecen hasta mejores rendimientos que un fideicomiso privado", explicó el responsable de bonos de un banco nacional. En concreto, el analista considera que, con una tasa de 11,20%, la Nobac a dos años a tasa fija es hoy, por ejemplo, una buena alternativa para ganarle a la inflación, teniendo en cuenta que una letra equivalente que se actualiza por el índice de precios rinde CER más 1,40%.
Pero no sólo el rendimiento es lo que lleva a los analistas a recomendar las Lebac y Nobac como una opción a un plazo fijo. Enumeran asimismo varias ventajas adicionales, que podrían satisfacer a los inversores más adversos al riesgo:
Liquidez. Según explica Hernán Oliver, jefe de la mesa del Banco Supervielle, los títulos del BCRA son mucho más líquidos que un plazo fijo. De ser necesario, un inversor podría llegar a hacerse de los fondos en 24 horas, vendiendo sus Lebac y Nobac en el mercado secundario, mientras que, por lo general, con una colocación bancaria debe esperar al vencimiento para contar con su dinero.
Seguridad. Al adquirir Lebac o Nobac, el inversor le está prestando su dinero al Banco Central. El riesgo crediticio de la autoridad monetaria es tal vez uno de los más bajos del mercado. Ocurre que la entidad rectora es también quien funciona como prestamista de última instancia en caso de que bancos privados o estatales sufran algún problema de liquidez.
Variedad. Hoy en el mercado hay títulos del BCRA en pesos a plazos que van desde los 90 días hasta los 3 años, a tasa fija o a variable –se ajustan por la Badlar, que es la tasa que se paga por plazos fijos de entre 30 y 35 días de plazo y más de $ 1 millón– o también que se actualizan por el CER. "El inversor puede elegir Nobac a tasa Badlar, a tasa fija o con CER. Pero conviene que esté bastante encima de sus inversiones, para rotar entre los diferentes papeles según el momento", explicaron desde la mesa de otro banco nacional. "Ahora, por ejemplo, si el dato de inflación de marzo sale alto, entonces las Nobac que se ajustan por la tasa Badlar van a volverse más demandadas, porque la tasa variable suele acomodarse bastante a los precios del mercado", apuntó el especialista.
Cómo hacer, paso a pasoPara adquirir Nobac y Lebac el inversor individual cuenta con dos alternativas: comprarlas vía un banco en las licitaciones semanales del BCRA (mercado primario) o directamente en el mercado secundario.
La autoridad monetaria toma suscripciones desde $ 1.000 en el caso de personas físicas y desde $ 10.000, en el caso de personas jurídicas. En el mercado primario, la tasa de corte de los títulos, sin embargo, depende de las ofertas que realicen los inversores institucionales, que son aquellos que presentan posturas de más de $500.000.
En el mercado secundario, entretanto, los bancos suelen tomar operaciones que ascienden a por lo menos $ 5.000, aunque también los montos también varían en las diferentes entidades bancarias. En varias ocasiones se llegaron a ofrecer títulos del BCRA más baratos en el mercado secundario que en el primario, pero no es una regla que se dé siempre.