
Por SABRINA CORUJO - La renta fija culminó la semana financiera local con una jornada opaca en rentabilidad y negocios. Ni los títulos públicos, que a última hora de la rueda recibieron sorpresivamente el dato de inflación de marzo, pudieron ayer escapar a la apatía de los inversores.
De hecho, los bonos cerraron con una tendencia mixta y casi no respondieron a la difusión de una inflación oficial que, a diferencia de los últimos meses, no defraudó a los operadores.
Puntualmente, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) difundió que el dato de inflación minorista –que se esperaba recién para el lunes por la tarde– registró en marzo un incremento del 0,8%, un nivel que estaba en línea con el que descontaba el mercado.
Sin embargo, y lejos de mostrar optimismo, los títulos en pesos registraron ayer un comportamiento mixto. El Par y el Descuento cayeron 0,34% y 0,13% respectivamente, mientras que el Pro13 y Pre9 ganaron entre 0,4% y 0,6%.
Sólo la tendencia en los bonos en dólares fue ayer un poco más favorable, aunque también de escasos negocios. Los bonos en esta divisa culminaron con ganancias de hasta 0,6%.
"El dato recién se esperaba para el lunes. Su difusión sorprendió a los operadores que aún estaban en la plaza, aunque estos en verdad ya no eran muchos. Creo que recién el lunes el número podrá tener un impacto lleno en los precios", afirmó un operador.
La fecha de la publicación del dato de inflación local se volvió clave en la agenda de los inversores desde fines de enero, cuando el Gobierno intervino políticamente el Indec.
Y lo cierto es que a partir de ese mes, el nivel de inflación de enero y febrero no hizo más que desilucionar al mercado. De hecho, las subas oficialmente anunciadas siempre resultaron casi la mitad de las que esperaban los analistas.
Sin embargo, y tal como esperaban algunos operadores en las últimas semanas, este escenario de extrema "manipulación" de los datos parece estar comenzando a cambiar. Los analistas, que aún estaban en su escritorio ayer por la tarde, se mostraban satisfechos por el alza del 0,8% y señalaban que es un dato que permite mostrar ciertos signos de normalización en el indicador.
De hecho, horas antes de conocerse el nivel de inflación, los expertos coincidían en remarcar que un dato de inflación muy inferior al estimado dispararía en un abrir y cerrar de ojos nuevas correcciones en los títulos.
Minutos antes de la sorpresiva difusión del Indec, Paula Premrou, de Compañía Inversora Bursátil, era bien clara sobre lo que podía llegar a suceder. La analista, específicamente, afirmaba que "si el IPC sale en línea o por arriba del 0,8% que en promedio se descontaba, los títulos en pesos rebotarían al alza. Mientras que, si otra vez se observa una subestimación en el dato, lo más probable es que exista una nueva corrección en los precios".
Pero más allá del rebote o no de los precios, lo cierto es que muchos analistas –en especial, los extranjeros– continúan sosteniendo que el rendimiento de la parte media y larga de la curva en pesos sigue siendo, bajo este contexto de gran liquidez, el más atractivo de la región.
De hecho, considerando los cierres de ayer y una inflación del orden del 9% anual, el rendimiento anual de los títulos a mediano plazo es del orden del 14%, mientras que el de largo plazo se ubica entre el 15% y el 16%.