Al ritmo actual de intervención del Banco Central en el mercado, las reservas internacionales se ubicarán para el 31 de diciembre próximo entre u$s43.000 y u$s46.000 millones
Con ello echarán por tierra con los pronósticos que realizaron los analistas para el corriente año.
El miércoles último, el organismo monetario informó un monto de reservas de u$s37.005 millones, colocándose a escaso margen del récord de 37.380 millones registrada el 18 de enero de 2001, en pleno Blindaje Financiero, durante la administración del ex presidente Fernando de La Rúa.
Un ritmo de compras de la entidad emisora promediando los u$s100 millones diarios y una política explícita del Gobierno de defender ese colchón de reservas para afrontar cualquier contingencia llevaron a que los analistas eleven sus pronósticos para el 31 de diciembre próximo a 43.000 y 46.000 millones de dólares.
El economista Ricardo Delgado, de la consultora Ecolatina, previó un escenario "de creciente ritmo en la acumulación de reservas".
Delgado, en diálogo con Télam, comparó "la política argentina" con la utilizada "por las principales economías emergentes", sobre las que la economía local ostenta la ventaja de "contar con un superávit que alcanzará este año los 11.500 millones de dólares".
Con estos elementos, el analista de la consultora fundada por el ex ministro de Economía, Roberto Lavagna, pronosticó un cierre para 2007 "con u$s46.000 millones en reservas y un tipo de cambio entre 3,10 y 3,20 pesos".
"El Banco Central va a tener que absorber los pesos y es probable que requiera un incremento adicional en los encajes del sistema financiero -el porcentaje de dinero que están obligados a mantener los bancos inmovilizado-, sumado a la esterilización por colocación de papeles de la entidad", agregó Delgado.
Según aseguró el analista, los balances del Central "son positivos y despeja cualquier preocupación de agotamiento en la deuda emitida para esterilizar" la base monetaria utilizada para la compra de dólares en el mercado cambiario.
Restringir la liquidez por una vía distinta a la licitación de Letras y Notas y que implique un costo cero, y aliviar el impacto monetario que provocan las compras de divisas, es lo que ahora podría buscar la autoridad monetaria con la suba de los encajes.
Por otra parte, con la solidez que le da el superávit de cuenta corriente a las cuentas del Estado argentino, el Central se asegura un colchón de reservas internacionales que le permite una invulnerabilidad histórica frente shocks externos.
El ex ministro de Economía y actual director de Enarsa, Aldo Ferrer, destacó la "solidez económica" que implica contar con un nivel abultado de reservas, y agregó que eso "fortalece la manejabilidad de la economía".
Si bien prefirió no aventurar una cifra, Ferrer dijo a Télam que "el nivel de reservas va a superar ampliamente la estimación inicial", y coincidió en que "el Central tiene todos los instrumentos para esterilizar los pesos que emite sin restricciones, en la medida en que siga creciendo la economía".
Ferrer se mostró seguro en que el tipo de cambio nominal seguirá siendo definido por la política del Gobierno nacional en la paridad actual, aunque dejó el interrogante con lo que pueda pasar en términos reales.
Un punto en que también coinciden los analistas, tanto de la economía real como los de mercado, como fundamento a estos nuevos pronósticos, es la decisión explícita de defender los dólares en las arcas del Central.
Rafael Ber, director de la consultora Argentine Research, pronosticó "un piso de reservas para 2007 en 43.000 millones de dólares, con un tipo de cambio de entre 3,10 y 3,14 pesos por billete estadounidense".
"Esto implica un promedio conservador para los próximos nueve meses de algo más de 600 millones de dólares mensuales, en un escenario en el que el Gobierno no va a usar esas reservas para ningún pago extraordinario", sostuvo Ber.
El Gobierno ratificó la semana pasada que no utilizará sus reservas internacionales Los dichos responden al pedido de Japón para que la Argentina no reestructure la deuda con el Club de París sino que la cancele con recursos del Central, como lo hizo en enero de 2006 con el Fondo Monetario Internacional (FMI). A lo cual el Gobierno respondió que ni acordará con el Fondo, ni utilizará la reservas. |