Al comenzar el año, el buen apetito que mostraron los bancos por la flamante NOBAC a tres años le permitió al Central esterilizar una importante cantidad de pesos y alargar a su vez el plazo promedio de su cartera de títulos.
Luego, en febrero, tentado por el interés que mostraron los bancos, el organismo monetario comenzó a recomprar deuda que vence en los próximos dos años, y entregó a cambio notas a tres años. También retiró del mercado instrumentos ajustables a Badlar, y los canjeó por títulos a tasa fija, mejorando así el perfil de su cartera.
De ese modo, en sólo dos meses, la autoridad monetaria logró realizar operaciones de swap (canje de títulos) por un total de $863 millones. “Alargamos la duración de los títulos a un costo relativamente bajo y pasamos parte de nuestro portafolio de tasa variable a fija”, explicó a BAE una alta fuente del organismo monetario.
Del total canjeado, el grueso se realizó a través de licitaciones abiertas, y el resto mediante operaciones diarias hechas en la plaza secundaria del Mercado Abierto Electrónico (MAE). En rigor, en la primera licitación el Central canjeó $413,95 millones, de los cuales $359 millones correspondieron a operaciones de alargamiento de plazo, lo que implica 87% del total.
Al día siguiente, el BCRA debutó en el mercado secundario, donde varios bancos cuyas ofertas habían quedado afuera de la licitación inicial comenzaron a canjear títulos con el Central. Desde ese día, y hasta el 27 de marzo, el BCRA logró canjear $207 millones y, a diferencia de la licitación, los bancos prefirieron entregarles títulos atados a Badlar, a cambio de letras y notas a tasa fija y no tanto alargar el plazo de su cartera.
De hecho, 81% de las operaciones, que equivale a $168 millones, correspondió a ese tipo de operaciones. “Eso es lo que más nos interesa”, dicen puertas adentro, en el edificio de Reconquista 266.
Cantidad
En el mercado secundario hasta ahora sólo un puñado de bancos opera con el Central, aunque se calcula que con el tiempo se sumen más entidades.
El 29 de marzo, el Central realizó su segunda licitación de swap, donde recompró deuda por $242,9 millones, de los cuales 90% sirvió para alargar el plazo de la cartera.
Todo esto ayuda al Central a reacomodar su cartera de títulos, y aliviar la presión para los meses en los que acumula un fuerte vencimiento. Cabe recordar que en estos meses aumenta la presión sobre el dólar, y el BCRA deberá intensificar su absorción de pesos para evitar que la emisión impacte en la inflación.
Juan Bergelín