Siguiendo con su racha alcista, la divisa del Viejo Continente se consolida en su cruce con el dólar por encima de los 1,35 dólares. Del mismo modo, la pasividad de los ministros de Finanzas del G7 respecto a la debilidad del yen ha hecho que el euro vuelva a alcanzar máximos históricos frente a la moneda nipona. La libra británica volvió a subir frente al resto de divisas del mercado, impulsada por las buenas referencias macroeconómicas en el Reino Unido. La divisa europea mejoraba sus últimas alzas frente al dólar hasta los 1,3577 dólares, un nivel que no se alcanzaba desde el 3 de enero de 2005, acortando la distancia respecto a su récord histórico de 1,3666 dólares registrado a finales del año 2004. Este nivel se registraba poco después de que el Gobierno publicase un informe evidenciando la disminución en febrero de la inversión extranjera en valores estadounidenses. Sin embargo, a media sesión el euro registra una moderada estabilización hasta los 1,3550 y cede un 0,14% en su cruce con el dólar, justo después de la publicación de las referencias macroeconómicas de la jornada. Las ventas minoristas en EEUU aumentaron en marzo un 0,7% con respecto al mes anterior. Si bien este dato se sitúa una décima por debajo de lo previsto, supone el ritmo más acelerado desde diciembre. Sin embargo, el dato era contrarrestado por la publicación del índice Empire State, que mide la actividad de la industria manufacturera en el Estado de Nueva York, y que subió a 3,8 puntos en abril, tras los 1,85 de marzo, una cifra bastante inferior a los 8,1 previstos. El comunicado oficial de los ministros de finanzas del G7, tras su reunión de este fin de semana en Washington, fue prudente y se limitó a repetir que la “volatilidad excesiva y los movimientos desordenados del tipo de cambio son indeseables”. El texto del grupo de los siete países más industrializados, no hizo ninguna referencia explícita a la debilidad del yen. También se abstuvo de hacer comentarios que pudieran dar pistas sobre el carry trade, que explica la debilidad actual del yen. Esta práctica consiste en sacar provecho de los márgenes de rendimientos monetarios entre las economías donde las tasas de interés son débiles, como Japón o Suiza, y las de donde son elevadas. El euro también ha sabido aprovechar esta falta de concreción en los tipos de cambio de la reunión del G7, y al inicio de los intercambios en Asia, la divisa europea registraba un nuevo récord histórico frente al yen al subir hasta los 162,43 yenes para después recortar las ganancias hasta los 161,97 y terminar en los 162,18 yenes. El dólar también superaba los 119,66 yenes, cifra máxima desde finales de febrero, para pasar después a los 119,70 en su cruce con la divisa nipona con un alza del 0,35%. La libra registraba hoy su mayor aumento en 15 años frente al dólar, después de unos informes que mostraron el aumento en el precio de la vivienda y en los precios de fábrica, estos últimos hasta máximos de 11 meses. La divisa británica se revaloriza un 0,09% frente al dólar llegando a situar el cruce entre ambas monedas en 1,99 unidades. Del mismo modo, la divisa británica consigue un aumento del 0,28% frente al euro. |