El ministro de Economía brasileño, Guido Mantega, descartó ayer la posibilidad de que Brasil utilice medidas para detener el fortalecimiento del real. Además, dijo que el país merecía tener una mejor calificación crediticia, teniendo en cuenta el sólido crecimiento que está experimentando.
Mantega descartó cualquier tipo de medida artificial para contener la apreciación del real y sostuvo que con el crecimiento de las importaciones avanzando a un ritmo mayor que las exportaciones, el alza de la moneda se desaceleraría de una manera natural. "Si la economía crece más, vamos a importar más y esto ya está sucediendo. Las importaciones están creciendo un 23% y eso atenuará la suba del real", dijo.
En un encuentro organizado por la agencia calificadora Moody’s, Mantega también aseguró que "el crecimiento económico de Brasil tiene bases sólidas y el potencial de una aceleración implica que el país debería tener una mejor calificación crediticia". El funcionario dijo que Brasil no podía ser comparado con otras economías que actualmente están experimentando un crecimiento basado en los precios favorables de las materias primas y pidió a la agencia que tenga en cuenta la diversidad del sector industrial del país.
"Pienso que las agencias calificadoras están aferradas a modelos de evaluación antiguos", dijo Mantega a la prensa, agregando que el actual foco está excesivamente basado en el análisis de los sectores fiscal y externo. "Entonces se tiene un país que ya tiene grado inversor –no diré su nombre aquí–, pero que tiene un potencial de crecimiento bajo porque depende de Estados Unidos", agregó. Actualmente, Brasil está calificado dos escalones por debajo del grado inversor por las tres principales agencias.
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