
Por FLORENCIA DONOVAN - El Gobierno quiere un tipo de cambio alto, de eso no hay dudas. Sin embargo, por el comportamiento que viene teniendo, todo indica que este año será responsabilidad casi exclusiva del Banco Central (BCRA) cumplir con este objetivo. Y es que en el primer trimestre, el Tesoro ya compró 44% menos de divisas que en el 2006, pese que el ingreso de dólares fue cerca de 15% más alto que en igual período del año pasado.
"La reducción de compras del sector público no financiero se debe a que si bien éste tiene un alto superávit primario, está aumentando el pago de intereses de la deuda y los vencimientos de capital, lo que se traduce en una caída del saldo final que se utiliza, entre otras cosas, para la compra de divisas", explica María Castiglioni, de Castiglioni, Tiscornia & Asociados. "La situación fiscal se está deteriorando a nivel consolidado", subraya.
En rigor, el Tesoro adquirió entre enero y marzo divisas por el equivalente a $ 1.194 millones, contra los $ 2.127 millones de igual período del 2006, un año que de por sí su participación en el mercado cambiario ya había sido baja, dado que sus compras habían descendido un 65% con respecto al 2005, señaló Castiglioni, sobre la base de datos del BCRA. En el primer trimestre, en tanto, el sector privado ingresó divisas por $ 11.563 millones, contra $ 10.073,5 millones del 2006.
Para evitar que semejante ingreso de fondos presione sobre el tipo de cambio fue entonces el BCRA quien debió incrementar su presencia en el mercado. La entidad que preside Martín Redrado compró entre enero y marzo dólares por cerca de
$ 10.400 millones, 30,8% más que en 2006. El problema es que mientras que las compras del Tesoro no tienen efecto monetario, cada vez que el BCRA adquiere divisas del mercado vuelca pesos al circuito, que luego debe absorber para evitar que el excedente de billetes presione sobre la inflación. Y esto tiene un costo, dado que los principales instrumentos que tiene el BCRA para retirar pesos del circuito son los títulos que emite –las Lebac y Nobac–, los pases y los redescuentos.
La cosecha, un desafíoHasta marzo, el BCRA había esterilizado pesos a través de Lebac y Nobac por cerca de
$ 8.900 millones, sin subir sus tasas de interés. Sin embargo, advierte el economista Miguel Kiguel en un informe de su consultora Econviews, de continuar este esquema tarde o temprano la entidad deberá convalidar intereses más altos para tomar más pesos del mercado o, en contrapartida, reducir sus intervenciones en la plaza cambiaria y dejar que el tipo de cambio se aprecie. Ocurre que, en los próximos meses el ingreso de divisas del sector privado será todavía más alto, debido a que empezarán a llegar los dólares de la cosecha récord.
"En este escenario de un exceso de oferta de dólares y de necesidad de altos volúmenes de esterilización, el BCRA deberá permitir que el tipo de cambio se aprecie en torno a los $ 30,5 o $3,08, como ocurrió en 2006, pese a su reticencia a aceptarlo", señala el informe de Econviews.