La gran protagonista de la jornada ha la libra británica, que alcanzaba su máximo histórico frente al dólar tras conocer los datos del IPC del Reino Unido y de EEUU. Del mismo modo, el euro consigue ampliar las ganancias frente a un dólar debilitado tras los datos macroeconómicos, a lo que se ha unido la buena cifra del Zew alemán, que registra unas expectativas económicas mejor de lo esperado. El yen tampoco cede terreno al billete verde en la jornada de hoy. La libra alcanzó los 2,00 dólares después del dato de inflación del Reino Unido, que se situó inesperadamente en un máximo histórico. La libra llegó a tocar los 2,0061 dólares, un máximo que no se conseguía desde septiembre de 1992, y comerciaba en 2,0054 dólares a media sesión con un alza del 0,83% desde los 1,9897 dólares registrados al cierre del mercado en la jornada de ayer. El desencadenante de esta “euforia británica” ha sido, sin duda, el dato de Precios al Consumo (IPC) de Reino Unido, que subió un 3,1% en marzo en términos interanuales, por encima del 2,8% del mes anterior y del 2,9% previsto, según datos de la oficina nacional de estadísticas británica. La inflación de marzo supera la marca del 3,0%, ,lo que es interpretado por algunos analistas como un reflejo de la amenaza de la inflación del país, ya que puede obligar al Banco Central a practicar nuevas subidas de tipos de interés, más allá de las inicialmente previstas. Del mismo modo, después de conocer el dato del IPC estadounidense, el dólar descendía un 0,36% frente al euro, que ampliaba sus ganancias en el cruce entre ambas monedas en 1,3579 dólares, después de tocar un récord de más de dos años de 1,3595. El IPC de EEUU aumentó un 0,6% en marzo y un 2,8% en términos interanuales, lo que supone un incremento mensual de dos décimas respecto al 0,4% registrado en febrero. La inflación subyacente, que excluye alimentos frescos y energía, subió un 0,1%, una décima menos que durante el pasado mes de febrero. Tampoco ha logrado ayudar al dólar el dato de viviendas nuevas, que se subió en marzo un 0,8%, por encima de lo esperado por los analistas. A la tendencia alcista del euro también ha contribuido la publicación del índice ZEW de expectativas económicas en Alemania, mejor de lo esperado. La divisa del Viejo Continente retrocedía en sus ganancias de ayer frente al yen, con un ligero descenso del 0,06% situando el cruce entre ambas en 161,89 yenes. El dólar también pierde fuerza respecto a la divisa nipona, después de los máximos desde febrero alcanzados en la jornada de ayer. A pesar de este descenso del 0,40%, el billete verde aguanta en los 119,28 yenes. Según Citigroup, existen posibilidades de una toma de beneficios en el mercado de divisas, que consistiría en la compra de dólares y de yenes y la venta de euros. Los analistas de esta casa “esperan una subida de la moneda japonesa a corto plazo hasta niveles de 158 desde los máximos de 162 yenes por euro. |