Pese a que en el Banco Central (BCRA) la medida recién comenzó a ser estudiada por el directorio el martes a la noche, en las entidades financieras ya descuentan que la entidad que preside Martín Redrado saldrá próximamente con una suba de encajes. El encaje es el porcentaje de fondos que están obligados a inmovilizar los bancos por cada depósito que captan del público, una suerte de reserva de liquidez que mantienen para hacer frente a eventuales retiros de fondos de sus clientes.
Ocurre que, ante el fuerte ingreso de dólares de la cosecha gruesa, el Central no tiene más alternativa que salir a comprar divisas al mercado para evitar que el tipo de cambio se aleje demasiado de los $ 3,10, que es el nivel que cuida con celo el Gobierno. Sin embargo, la autoridad monetaria debe luego resolver cómo hacer para absorber los pesos que vuelca al circuito con sus compras de divisas y así evitar que presionen sobre la inflación, sin afectar al mismo tiempo su balance. Y es que todos los instrumentos que tiene para retirar pesos del mercado –las Lebac y las Nobac, y los pases– tienen un costo, que si bien por ahora está sobrecompensado por los ingresos que la entidad obtiene por invertir sus más de u$s 37.000 millones de reservas, también tiene un límite.
En tal sentido, los encajes son una de las vías que tiene el BCRA de retirar pesos del mercado sin asumir costos tan altos. Mientras que la entidad paga 10,3% por una Lebac a un año, por el dinero que los bancos tienen encajado sólo paga una tasa nominal de 2,55%.
La última vez que el BCRA subió los encajes fue en agosto del año pasado. En ese entonces, la entidad determinó además que todo el efectivo que los bancos tenían en sus tesoros, en cajeros y en sucursales no iba a poder ser contabilizado como encaje, sino que los bancos iban a tener que inmovilizar dinero fresco adicional. Pero esta última medida fue duramente rechazada por los bancos, que hicieron llegar su descontento hasta el presidente de la Nación. Por lo que el BCRA se vio obligado a dejarla en suspenso.
De ahí que ahora también la decisión de una suba del efectivo mínimo esté requiriendo un estudio previo más que minucioso. En el directorio del BCRA, de hecho, serían varios los que en privado se muestran a favor de incrementar el costo del dinero mediante esta medida, aunque reconocen que para llevarla a la práctica es importante lograr antes un consenso político. En el sistema financiero, se estima que mediante la suba de encajes, el BCRA aspiraría a esterilizar entre $ 3.000 millones y $ 4.000 millones.
"Es una versión recurrente que el Central subirá los encajes. Lo que todavía no está claro es cuándo. Supongo que cuando ocurra protestaremos, porque aumenta nuestro costo de fondeo, pero será algo que tendremos que aceptar", opinó un banquero de una entidad líder. Según esgrimió, "la suba de encajes es más equitativa para el sistema que la eliminación del efectivo". Por ahora, no obstante, lo cierto es que el BCRA viene absorbiendo casi más pesos de los que emite con sus compras de dólares.