NUEVA YORK, abr 30 - El dólar caía el lunes a cerca de un mínimo histórico contra el euro y se encaminaba a sufrir su mayor caída mensual desde noviembre, tendencia que era profundizada por un panorama débil sobre la economía estadounidense. Los informes conocidos el lunes, que mostraron una inflación subyacente relativamente controlada y una caída mayor a la esperada en un índice sobre la actividad fabril del centro de Estados Unidos, confirmaron que la mayor economía del mundo atraviesa una etapa de desaceleración. El viernes, el euro tocó un máximo histórico de 1,3680 dólares y ahora podría superar el umbral de 1,3700 dólares, especialmente si el informe del viernes sobre el empleo se ubica por debajo de lo esperado. "El próximo golpe para el dólar, sospecho, serían informes débiles sobre el empleo", dijo Stephen Jen, analista cambiario de Morgan Stanley en Londres. El euro <EUR=> subía un 0,1 por ciento frente al dólar, cotizando a 1,3660 dólares tras tocar un máximo intradiario de 1,3680 dólares. El viernes, tocó un máximo histórico de 1,3683 dólares, según la plataforma electrónica EBS. El índice dólar -que mide el desempeño de la moneda frente a una canasta compuesta por otras seis monedas importantes- caía un 0,2 por ciento a 81,379 <.DXY>. Si perfora niveles técnicos en torno a 81,20, eso abriría el camino para una mayor debilidad de la divisa, según analistas. Abril no ha sido un mes positivo para el dólar. El índice dólar acumula una baja de 1,9 por ciento, la mayor caída mensual desde noviembre del 2006. Frente al yen, el dólar caía un 0,1 por ciento en torno a los 119,42 yenes <JPY=>, mientras que la libra esterlina perdía un 0,1 por ciento a 1,9960 dólares <GBP=>. Entre los datos económicos de esta semana se destaca el viernes la publicación del informe sobre la creación de empleos en Estados Unidos correspondiente a abril. El dólar está siendo golpeado por la posibilidad de que la desaceleración de la economía estadounidense lleve a la Reserva Federal a bajar las tasas, situación que contrasta con planes de ajuste monetario en Gran Bretaña y la zona euro. |