
Por CLARA AGUSTONI - Abril fue un mes de buenos rendimientos, tanto para acciones como para bonos. Sin embargo, la corrección de marzo dejó sus huellas y, al parecer, hay inversores que aún no se han animado a volver a los mercados. De hecho, el mes pasado la industria de Fondos Comunes de Inversión (FCI) recibió más de $ 1.000 millones, que se destinaron en su mayoría a productos de money market y de renta fija de corto plazo.
Para los expertos, la fuerte baja que están sufriendo las tasas de los plazos fijos tradicionales –producto de la liquidez creciente con la que cuentan los bancos– hace que muchos inversores se vuelquen a los fondos comunes.
Así es como, según un informe de la consultora The Fund Pro Latin America, los Fondos que permiten el manejo del dinero fresco fueron los productos estrella de la industria el mes pasado. Puntualmente, de los $ 1.265 millones que ingresaron al mercado local de FCI, $ 576 millones fueron para Fondos money market. En tanto, los productos de renta fija de corto plazo –la otra opción para quienes prefieren mantenerse líquidos– recibieron $ 515 millones. "El mercado está muy líquido. Esto es una tendencia que se viene viendo desde marzo, y que se prevé que continúe debido a que las tasas de los plazos fijos están bajando", dijo Guillermo Mazzoni, research manager de The Fund Pro.
Ocurre que, contrariamente a lo que venían esperando los inversores, la tasa Badlar de bancos privados –aquella que pagan las entidades por los depósitos a plazo por más de $ 1 millón– cayó al 7,7% el 25 de abril, desde un 8% a fines de marzo. "Al bajar las tasas, los plazos fijos no se hacen tan atractivos y la gente prefiere irse a Fondos Comunes, que ofrecen rendimientos similares pero permiten rescatar el dinero en 24 horas", explicó Cristian Cavanagh, presidente de la administradora de fondos del BBVA Banco Francés.
"Dejar el dinero en una caja de ahorro representa un costo muy alto debido a la inflación, y los plazos fijos rinden cada vez menos. En este contexto, los Fondos Comunes se vuelven una opción muy atractiva para el manejo de la liquidez", dijo el portfolio manager de una importante administradora.
Pero además, la fortaleza de las cuentas públicas llevó a que los FCI de money market de bancos estatales, como el Nación y el Provincia, engrosaran su patrimonio el mes pasado. Así, el Fondo Provincia Pesos –de la administradora del Bapro– y el Pellegrini Renta Pesos B –del Banco Nación– recibieron más de $ 150 millones en abril. "Los productos money market de administradoras ligadas al Estado recibieron un fuerte flujo de depósitos el mes pasado, gracias al excedente de liquidez de las empresas públicas", explicó Mazzoni.
En este contexto, los FCI de renta fija de corto plazo y los de plazos fijos ya administran unos $ 11.000 millones, la mitad del patrimonio de la industria ($ 22 millones). Entretanto, los productos de acciones latinoamericanas y brasileñas suman casi $ 7.300 millones. Estos Fondos, los preferidos de las AFJP, son los líderes de la industria en términos de rentabilidad: los FCI de acciones de Brasil arrojaron un rendimiento promedio del 12,4% en el año, mientras que los de renta variable latinoamericana rindieron el 8,5%.
Pero aún cuando los FCI de acciones brasileñas no se cansan de dejar ganancias, las AFJP decidieron retirar $ 129 millones de estos Fondos en abril.
Según Mazzoni, los inversores institucionales vendieron esos activos para sumar posiciones en Fondos de acciones de Latinoamérica. De hecho, las cifras confirman esta tendencia: esos Fondos recibieron $ 111 millones en abril. "Buscan diversificar el riesgo, y apuestan más fuerte a la renta variable de países como México, Chile y Perú", dijo Mazzoni.
Los FCI orientados a la región tienen 50% invertido en Brasil, 20% o 30% en México, y otro 30% repartido entre activos de Chile y Perú. En lo próximos meses, sin embargo, se espera que la administradora del BBVA lance un fondo que invierta exclusivamente en acciones mexicanas.