
BLOOMBERG - Brasil se apresta a anunciar en los próximos 20 días una serie de medidas impositivas destinadas a reducir los costos de las empresas que producen con mano de obra intensiva, principalmente las manufactureras. Así lo anunció ayer el ministro de Economía, Guido Mantega, quien aseguró que la decisión apunta a compensar a aquellas industrias que ven más perjudicada su competitividad por la política de dólar barato que lleva adelante el gobierno, como la textil y de calzado. El real cerró ayer a 2,02 frente al dólar, el precio más bajo desde febrero de 2001.
"El valor excesivo (del real) perjudica a algunos sectores de la economía, principalmente a la industria manufacturera y las exportaciones de áreas como la textil y calzado, mobiliaria y construcción civil", dijo Mantega, según publicó el diario Folha de Sao Pablo. "Eso es motivo de preocupación para el gobierno", admitió el ministro, quien aseguró que hay varias alternativas que están siendo analizadas por un equipo técnico del Ministerio de Hacienda.
"Queremos reducir la lista de pagos de las empresas con mano de obra intensiva. Todas tendrán algún tipo de beneficio a partir de estas medidas", prometió Mantega.
La decisión es una clara señal de que el gobierno de Lula no piensa detener su política de avance de la apreciación del real frente al dólar, algo que reclaman desde hace un buen tiempo el sector industrial de Brasil y algunos sectores internos del PT. No obstante, y aunque aún está por verse el alcance real que tendrán las medidas, la decisión también constituye un gesto de acercamiento de Lula hacia los industrialistas.
Otras medidasMantega anunció también ayer que el gobierno planea reducir en u$s 800 millones la presión impositiva para aquellas empresas públicas y privadas que en los próximos años apuesten a la inversión en infraestructura.
El anuncio fue realizado por el ministro durante una conferencia en la que repasó las principales metas del Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC) lanzado el 22 de enero por Lula, a la luz de la nueva fórmula que Brasil adoptó para calcular el PIB.
El PAC contempla un régimen de exención impositiva llamado Reidi (Régimen Especial de Incentivos para el Desarrollo de la Infraestructura), con el cual el gobierno de Lula planea alentar la inversión. Ayer Mantega anunció que las desoneraciones este año subirán de los u$s 3.200 millones (R$ 6.600 millones) previstos inicialmente, a u$s 4.000 millones.
Los principales beneficiarios, tal como establece el Reidi, serán las empresas públicas y privadas que desarrollen proyectos de infraestructura en las áreas