Quién hubiera pensado, hace cinco años cuando el Gobierno de Eduardo Duhalde devaluó, que el peso argentino iba a ser considerado por los inversores internacionales como una atractiva alternativa de inversión... Pero hoy no sólo los inversores pujan por comprar activos privados en moneda local, sino que en algunas ocasiones hasta los prefieren a los activos en dólares.
La colocación de obligaciones negociables (ON) de Alto Palermo, que finalizó ayer, fue un ejemplo de ello. La compañía ofreció en el mercado dos tramos de bonos: el primero, de u$s 120 millones, denominado en dólares, y el segundo, por el equivalente en pesos de u$s 50 millones (unos $ 154,02 millones). Ambos se vendieron con gran éxito, pero mientras que las ofertas del mercado por los bonos del primer tramo superaron una vez el libro, el segundo tramo fue sobresuscripto 5,2 veces.
Así, la empresa del Grupo IRSA, que planea utilizar los fondos recaudados para financiar su crecimiento y desarrollar nuevos shoppings –tiene en sus planes tres nuevos centros comerciales: dos en el interior del país y uno en Provincia de Buenos Aires–, pagó una tasa del 7,875% por sus ON en dólares y de 11,375% por sus obligaciones convertibles en pesos. La tasa en dólares fue la más baja convalidada por un grupo empresario argentino en la historia del mercado.
"La operación reafirma el interés que existe en el mercado de capitales argentino, tanto en dólares como en moneda local", declaró Juan Bruchou, presidente del Citibank, entidad encargada de la organización y de la colocación de las ON de Alto Palermo.
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