
Por ALEJANDRO BERCOVICH - Mientras negocia un acuerdo comercial con el Mercosur en conjunto, la Unión Europea (UE) le propuso a Brasil un acuerdo bilateral de cooperación estratégica como los que ya tiene con Rusia, Canadá, India y China. La noticia, publicada ayer por la prensa brasileña, fue confirmada a El Cronista por fuentes europeas, que negaron que ello implique abandonar las tratativas con el resto de los miembros del Mercosur.
El acercamiento de Brasil al bloque comunitario se produce sólo dos meses después del acuerdo marco sobre biocombustibles que firmó el presidente Luiz Lula Da Silva con su par estadounidense George W. Bush, también leído por el resto de los gobiernos sudamericanos como un gesto de la diplomacia vecina para afianzar su liderazgo regional y su ingreso a las grandes ligas mundiales.
Según las fuentes consultadas, el entendimiento es de carácter "político" y no establecerá mecanismos para el ingreso de productos brasileños al Viejo Continente que impliquen un privilegio respecto de los vigentes para Argentina, Uruguay, Paraguay y Venezuela.
El contenido del pacto será revisado durante el mes próximo por la Comisión Europea (el máximo órgano ejecutivo de la Unión), el Parlamento que incluye a legisladores de sus 25 socios y el consejo que reúne a sus presidentes. Luego se formalizará la propuesta durante la primera cumbre UE–Brasil, para la que Lula viajará especialmente a Lisboa el 4 de julio próximo.
El gobierno argentino se preparaba para retomar la iniciativa en la negociación con la UE, pero siempre desde la plataforma del Mercosur. El canciller Jorge Taiana reclamó ayer mismo a la UE "que nos ayude a equilibrar el comercio mundial y posibilite la apertura de sus mercados para el ingreso de nuestros productos, que se diversifican y suman valor agregado". Lo propio hizo la ministra de Economía, Felisa Miceli, en un acto que ambos compartieron con el embajador de la UE en Buenos Aires, Gustavo Martín Prada.
El secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Alfredo Chiaradía, mantendrá hoy varias reuniones con negociadores estadounidenses y europeos para impulsar la apertura de esos mercados a los productos agrícolas que exporta mayoritariamente la región. Lo hará en París, en una reunión de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que agrupa a los países más ricos del mundo y que precisamente debatirá el ingreso de Brasil y Chile (ver aparte).
Las fuentes europeas consultadas por este diario negaron que la oferta a Brasil implique restar importancia a la relación con Argentina. "Esta relación especial con Brasil puede incentivar más la negociación entre los bloques, porque son cosas que se complementan. No pensamos decepcionar a los otros socios del Mercosur", enfatizaron.
De hecho, para no descuidar el vínculo con una región que les ofrece importantes oportunidades políticas y de negocios a partir de los cortocircuitos de muchos de sus gobiernos con Washington, las autoridades europeas decidieron enviar a recorrer el Mercosur a su principal negociador comercial, Karl Falkenberg. El director de Comercio comunitario estará en Buenos Aires entre el 28 y el 29 de mayo próximos y tiene previstas reuniones al más alto nivel diplomático.
El acuerdo Mercosur–UE es la alternativa que esperaba explotar al máximo el Gobierno para lograr una mayor apertura agrícola internacional, ante la inminente caída formal de las negociaciones en la Organización Mundial de Comercio (OMC).