
Por SABRINA CORUJO - En tiempos de inflación en alza y tasas bancarias en baja, hacer rentables los ahorros no es una tarea fácil. Sin embargo, no hay que asustarse. Los inversores deben saber que existen otras opciones que ofrecen hoy rentabilidades de entre uno y hasta tres puntos porcentuales mayores a las de un típico plazo fijo. Y lo más importante: lo hacen a un bajo riesgo, similar plazo de colocación y hasta otorgan la posibilidad de salir rápidamente si se necesita el efectivo.
Estas alternativas, disponibles para cualquier tipo de inversor, son cuatro: cauciones bursátiles, cheques de pago diferido, fideicomisos financieros y Letras o Notas del Banco Central.
Cauciones: la caución es el instrumento más parecido a una operación bancaria dentro del mercado y puede pactarse a plazos de entre siete y hasta 120 días. Aunque, al igual que en los bancos, el cortoplacismo es lo más buscado. De hecho, cerca del 70% de los montos negociados es a una semana.
Y las tasas pactadas para estos plazos son hoy por demás interesantes. Ayer, sin ir más lejos, hubo operaciones a siete días que llegaron a concretarse al 7% anual. La caución a un mes, por su parte, se está pactando a tasas de entre el 7% y 8%. En cambio, un plazo fijo a 30 días ofrece, en el mejor de los casos, entre un 6% y 7%. El riesgo de la colocación, además, es muy limitado.
Cheques de pago diferido: otra opción es colocar los ahorros en el mercado de cheques de pago diferido de la Bolsa, en donde las empresas o bien las Pymes, estás últimas a través de las SGR, obtienen financiamiento de corto plazo a mejores tasas que en un banco.
Pero atención: no sólo las empresas sacan provecho de esta operatoria, sino también los inversores que las financian. Actualmente, los cheques avalados ofrecen tasas de ente el 8% y 9% para plazos de uno a tres meses. Mientras que, a seis meses, las tasa promedio se ubica entre el 10,5% y 11%.
Nuevamente, acá el inversor puede (deducidas las comisiones de los agentes) sacar una tasa cerca de dos puntos mayor a la de una colocación bancaria. Además, Juan Pablo Vera, de Tavelli Bolsa, destacó que "este mercado, al igual que el de las cauciones, tiene un beneficio clave para cualquier inversor: su liquidez. Son plazas muy líquidas, que a diferencia de un plazo fijo, permiten dar vuelta la operación en todo momento".
Fideicomisos: Estos instrumentos, que presentan un crecimiento constante desde la crisis, también otorgan interesantes retornos. No obstante, se debe destacar que los tiempos de colocación son mayores a los de las dos alternativas ya mencionadas (hablamos de colocaciones de entre 6 y 1 año de plazo) y poseen una plaza secundaria aún poco desarrollada. Para muchos, de hecho, son inversiones para pensar a finish. Así y todo, los fideicomisos Señior (con calificaciones triple AAA) y duration del orden de los 6 meses ofrecen tasas de entre 9,25% y 9,75% anual, neta de comisiones. Mientras que una Serie B, de duration promedio de 10 meses, rinde más del 11% anual. En cambio, un plazo fijo a similar plazo, otorga hoy un 9% anual.
Enrique Algorta, de CIBSA, sostuvo que "los fideicomisos son una opción de muy bajo riesgo. Y así lo demuestra la historia". Puntualmente, Algorta recomendó para un inversor minorista las Series B. "Aunque son un poco más largas, tienen un riesgo más aceptables y ofrecen buenas tasas", afirmó.
Bonos del Central: Dentro de esta opción, hablamos de las Letras (Lebac) y Notas (Nobac) emitidas por la autoridad monetaria. Las letras entre uno y dos meses rinden 7,6%-8%, en tanto que a 6 meses y un año se ubican entorno al 9,2% y más del 10%, respectivamente.
Las Nobac ajustables, en cambio, tienen tasas de entre 9% y 10% para plazos de entre 300 y 550 días. Además, estos instrumentos gozan de un riesgo crediticio privilegiado ya que se le presta, ni más ni menos, que al Central. Su liquidez inmediata tampoco es problema.