Al parecer, los bonos argentinos volvieron a figurar en el menú de opciones "apetecibles" para los grandes fondos de inversión internacionales.
El diagnóstico surge de observar el fuerte salto que dio ayer el volumen de negocios con los títulos de la deuda local en una jornada esquiva para el resto de la deuda emergente, lo que podría sugerir que los que decidieron tomar ganancias en algunas plazas extranjeras habrían optado por reinvertir una parte en bonos argentinos.
De hecho, el día no fue positivo para el resto de la deuda emergente, que ya siente la competencia con el rendimiento del bono del Tesoro de EE.UU. a 10 años (se mantuvo en 4,89 por ciento), algo sobre lo que LA NACION había alertado el pasado viernes.
El bono global de Brasil con vencimiento en 2040, el más líquido entre los emergentes, cayó un cuarto de punto para ofertarse a 134,125 porque los inversores temen los mayores retornos de los T-Bond, considerados mucho más seguros, reduzcan el atractivo de los papeles emergentes accionando una corriente de ventas.
Pero parte del incremento de la deuda emergente observado ayer en realidad debe adjudicarse a la caída de más del 3% en el precio del crudo, que puso una cuota extra de presión a los bonos emitidos por los países emergentes que son fuertes exportadores de petróleo, como Venezuela y Ecuador, cuyos títulos fueron los que más retrocedieron.
Vendaval de órdenes
La cuestión es que ajenos a todos esos movimientos (o beneficiados por ellos, está por verse) los bonos argentinos recibieron un vendaval de órdenes de compra que ayudó a revalorizarlos de manera generalizada.
La magnitud del reflujo de fondos queda a la vista cuando se observa que en la víspera se concretaron más de $ 2600 millones en operaciones con bonos, 1140,5 millones en la Bolsa porteña, más otros 481,35 millones de dólares (unos $ 1492 millones) en el Mercado Abierto Electrónico, por medio del que operan los bancos.
En este contexto, se destacaron las alzas del Par y el Discount en pesos (0,61 y 0,57%, respectivamente), el Bogar 2018 (0,4 por ciento) y todas las series de Bocon que se operaron, las que registraron alzas del 0,15% (Pr11) al 0,92% (Pr13). Algo más modesta fue la mejora entre los bonos en dólares: subió 0,43% el Boden 2013; 0,25 por ciento el Boden 2012 y 0,36 por ciento el Par en esa moneda y emitido bajo ley neoyorquina.
Pero las estrellas del día volvieron a ser los cupones atados al producto bruto interno (PBI) que, favorecidos por nuevas recomendaciones de compra que difundieron algunos bancos de inversión, subieron hasta 1,46% (como en el caso de la unidad en "dólares argentinos") para alcanzar nuevos valores récord. Así, por ejemplo, el cupón en pesos ya vale 13,40 pesos.
Javier Blanco
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