
Por Eduardo D’Orazio - En varios mercados de finanzas estructuradas de América Latina se ha tornado más evidente el riesgo inherente a prepagos para los inversores. Una mayor estabilidad económica y la creciente competencia en el otorgamiento de préstamos en algunos países de la región generan la aparición de nuevas y más económicas alternativas de financiamiento para los deudores, lo que aumenta la propensión a refinanciar en términos más favorables sus deudas.
Los prepagos se identifican como el repago total de un préstamo en forma anticipada a su cronograma original, provocando una reducción de los flujos futuros esperados del crédito. Son diversas las causas que llevan al deudor a precancelar su crédito, entre las que se encuentran la posibilidad de refinanciarlo en condiciones más atractivas o repagarlo voluntariamente luego de una mejora en su capacidad económica. Generalmente en las transacciones de finanzas estructuradas de préstamos de consumo e hipotecas de Latinoamérica, las mejoras crediticias se basan en la subordinación y el llamado "exceso de spread" -calculado como la diferencia entre el rendimiento efectivo de la cartera subyacente menos gastos de la transacción y el cupón prometido al instrumento senior emitido bajo la estructura-. Cuando los instrumentos se emiten por un monto superior al monto de capital de los créditos subyacentes, y el exceso de intereses entre la tasa generada por la cartera y la tasa promedio ponderada de los instrumentos financia parte o toda la emisión, se dice que la transacción tiene patrimonio neto negativo (Negative Over collateralization). La magnitud del impacto negativo de los prepagos dependerá de la tasa de prepagos y de la estructura de la transacción, esto es, la relación entre instrumento senior/subordinado respecto de capital original de la cartera securitizada. Asimismo el impacto variará en función al mayor o menor plazo de la transacción y de si la estructura propone la utilización de las cobranzas de los créditos para la compra de nuevos créditos (estuctura revolving), o si de lo contrario las cobranzas de los créditos se destina al repago de los instrumentos emitidos (previa atención de gastos).
El efecto negativo de los prepagos en las estructuras emitidas con patrimonio neto negativo se mostró acabadamente en Chile. En Argentina las operaciones que, cada vez en mayor medida emiten sobre intereses futuros, tienen la particularidad de que se trata de carteras estáticas y de plazo relativamente corto. En estos casos ocurre que si bien el título senior puede emitirse con patrimonio neto negativo, dada la preferencia sobre los flujos subyacentes que generalmente posee, el período al que esta expuesto a pérdidas de capital por precancelaciones es sumamente corto, y esta dado por el tiempo en que el patrimonio pasa de negativo a positivo. Si bien en todas las operaciones estructuradas reviste importancia el análisis del nivel de prepago de la cartera subyacente, para el caso de las operaciones con patrimonio neto negativo su análisis cobra mayor relevancia, dado que en determinados niveles, los prepagos pueden constituir no sólo pérdida de intereses en exceso para los instrumentos, sino pérdidas directas de capital para aquellos instrumentos emitidos sobre intereses.