Los precios de acciones y bonos domésticos volvieron a retroceder ayer, afectados por la tendencia bajista de los últimos días en las bolsas internacionales y el malhumor que causó en la plaza de renta fija la difusión de otro dato inflacionario que, una vez más, se presume adulterado.
El mercado accionario local, en realidad, se acopló a la tendencia de sus pares internacionales, que operaron a la baja afectados por datos débiles de la economía norteamericana y por la suba en la tasa que dispuso el Banco Central Europeo.
Las dudas que vienen de allá
En el primer caso, la información conocida dista de ser la que se esperaba, lo que parece confirmar el pronóstico algo más sombrío respecto del futuro de la economía de EE.UU. que había anticipado el ex jefe de la Reserva Federal (Fed) Ben Bernanke. Ocurre que el Departamento de Trabajo publicó el dato revisado de la productividad laboral, que redujo de 1,7 a 1% el alza de ese factor clave. Además, revisó el de los costos laborales, que mostró un salto de 0,6 a 1,8%, cifra que rebasó el pronóstico pesimista (1,2%) al que apostaba el mercado.
Ambos datos parecieron confirmar a los inversores que las posibilidades de que Estados Unidos baje las tasas en algún momento de 2007 van quedando diluidas. "Con costos laborales en aumento y una desaceleración en la productividad hay que olvidarse", señaló un operador de Wall Street que adjudicó a esa lectura las bajas del 0,95 y 0,92% que mostraron los índice Dow Jones y Nasdaq, respectivamente.
Por su parte, la tasa de interés de referencia en la Eurozona subió del 3,75 al 4% anual (aún un 1,25% debajo de la vigente en Estados Unidos), lo que deprimió a las bolsas europeas, que perdieron del 1,4 (Zurich) al 2,52% (Madrid), lo que ayudó a consolidar un clima de mayor cautela.
En ese contexto, a nadie le sorprendió que el índice Merval cediera un 1,27% (el Bovespa perdió 2,09%) en una rueda en la que se transaron 73,85 millones de pesos en acciones domésticas.
Las que aportan de acá
Tampoco hubo sorpresa por la nueva baja que registraron los bonos en pesos indexados afectados por la "desilusión" que sufrió el mercado después de comprobar que las promesas de sincerar datos inflacionarios que el Gobierno deja trascender en los medios de comunicación no se concretan.
Las caídas fueron generales. Pero las mayores correspondieron a los emitidos en pesos con ajuste por CER, como era esperable. Por ejemplo, perdió 1% el Discount; 0,87% el Par; 1,45% el Bogar 2018, y 1,70% el Bocon Pr13, entre otros. Y se cree que las bajas seguirán "por algunas jornadas más, al menos hasta que los precios bajen tanto que los retornos justifiquen apostar en contra de otra desilusión", predecía ayer un operador.
Javier Blanco
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