
Por SABRINA CORUJO - Las emisiones de deuda corporativa en pesos hacen furor en el exterior. Y las empresas locales, ni lerdas ni perezosas, lo están aprovechando. Sin ir más lejos, en las próximas semanas dos bancos y una eléctrica –Hipotecario, Comafi y Edesur– harán uso de esa opción. En total, este trío de empresas tratará de colocar en el mercado, en particular entre inversores institucionales extranjeros, más de $ 1.100 millones a plazos de entre 3 y 5 años. La tasa fija que exigirán los inversores, por su parte, se estima estará en línea con las últimas colocaciones. Es decir, entre el 11% y 12% anual.
Ante la pregunta de por qué tanto interés del exterior (cerca del 90% en promedio se coloca en EE.UU., Asia y Europa), la respuesta es simple: alta rentabilidad. "La verdad es que hay mucho apetito de los extranjeros por este tipo de colocaciones, en especial, porque se juegan a que la moneda se aprecie", afirmaron de un banco extranjero, que además resaltaron que hoy el mayor interés en la deuda en pesos viene de hedge funds y fondos de real money.
Desde otro banco la postura fue muy similar. "Los extranjeros creen hoy que el peso es la moneda de la región con más posibilidad de apreciarse a futuro. Y si uno apuesta a esto, la tasa en dólares que están ofreciendo estas colocaciones es altísima", se resaltó.
Luego de la crisis, una de las primeras empresas en recurrir al exterior para emitir deuda en pesos fue Tarjeta Naranja en noviembre pasado. Pero lo cierto es que, ya transcurrido los primeros meses del 2007, son muchas las compañías que están eligiendo está opción. Entre las más recientes, está Alto Palermo, Río, Macro y Tarjetas Cuyanas. Está última culminó su colocación por casi $ 200 millones el jueves pasado, a cinco años y tasa del 12%.
Desde el lado de las empresas, en tanto, también hay beneficios. Rafael Ber, de Argentine Research, explicó que "los beneficios, en el caso de una empresa como Edesur, es tener su deuda correlacionada con sus ingresos. Aún cuando eso implique pagar algo más que si hubiera emitido en dólares".
Hernan Oliver, jefe de mesa de Supervielle, destacó que "en el caso específico de los bancos, emitir ONs a cinco años permite ajustar el descalce de plazos que existe. Además, en Argentina no estamos acostumbrados a la posibilidad de emitir deuda a tasa fija en pesos. De hecho, ésta es una oportunidad que no se daba desde hace muchos años y ahora se está aprovechando".
Oliver, además, explicó que la mayoría de estas colocaciones tienen cláusulas que tratan de dar cierta protección al extranjero. Puntualmente, Oliver habla de las cada vez más de moda "Argentine Peso-Linked Notes" (notas linqueadas a peso).
Esta última estructura permite realizar el pago en dólares, aunque lógicamente luego de transformar los pesos correspondientes al tipo de cambio de esa fecha. "Eso permite al inversor no tener que asumir el riesgo que implica transformar los pesos en el mercado y luego poder tener reestricciones en el giro al exterior", explican.
Además, hay otro dato que ayuda a este tipo de colocación: su legislación extranjera.
¿Puede cambiar?Sin embargo, la realidad muestra que a futuro el escenario puede cambiar. Es verdad que el interés por las emisiones en pesos es sobresaliente (cada colocación de las ya mencionadas fue sobresuscripta, en promedio, entre 4 y 6 veces), pero también es verdad que la suba de las tasas en EE.UU. en las útlimas horas modifica en cierta medida el excelente contexto que existía para las colocaciones de la región, incluso para las corporativas argentinas.
"No hay dudas que los mercados están más volátiles y nerviosos. Por ende, no me arriesgo a proyectar si a largo plazo el inversor seguirá queriendo tasa fija", señaló un operador.