Impulsados por lo que suele describirse como "compras de oportunidad" (las que se disparan cuando los precios de los activos están subvaluados), los bonos de la deuda argentina, que anteayer se habían mantenido al margen del rebote general de mercados, se subieron ayer a esa ola para lograr avances de hasta el 1,4 por ciento.
El enganche con la tónica general del mercado, si bien llegó en diferido, sirvió para ratificar la idea de inversores bastante más calmos. De hecho, casi ni se inmutaron pese a que el dato de inflación mayorista en Estados Unidos terminó siendo más alto de lo esperado, al mostrar un alza del 0,9% en mayo, cuando se vaticinaba un incremento del 0,7 por ciento.
¿Qué sucedió para que nadie se asustara? Que la versión core o subyacente de esa inflación (la medición que sigue de cerca la Fed) fue del 0,2%, en línea con las expectativas. Por eso, a nadie le extrañó que la tasa de rendimiento del T-Bond a 10 años tendiera a estabilizarse, para cerrar en el 5,225%, con un alza apenas marginal después de dos días de fuerte volatilidad.
Ese clima de mayor tranquilidad para los negocios permitió prolongar la recuperación de las bolsas, que avanzaron entre un 0,5 y un 0,6%, en el caso de Wall Street, y del 1 al 1,36%, en Buenos Aires y San Pablo, respectivamente.
Si bien se trata de desempeños que palidecen en comparación con los logrados por las plazas europeas (que avanzaron entre un 1,6 y un 2,2%, en promedio), anteayer esos mercados se habían mantenido mayormente al margen del rebote en los índices, por cuestiones horarias.
Por otro lado, la recuperación de los mercados se pondrá a prueba hoy, cuando se conozca la inflación minorista de mayo de EE.UU., dato que podrá ayudar a sostener esa recomposición o, en caso contrario, llegar a sepultarla.
Las acciones locales se movieron en sintonía con el resto de los mercados, lo que favoreció otra mejora del 1,13% en el índice Merval. Lo más positivo fue que el volumen de negocios se reactivó: $ 86,4 millones en acciones locales, 59,1 millones en Cedear (certificados de papeles del exterior) y otros 25 millones en ejercicios, dado que ayer comenzaron los vencimientos.
Por otra parte, los bonos salieron de la malaria, tal vez ayudados por la recomendación que anteayer lanzó el banco de inversión JP Morgan a los inversores de aprovechar las últimas bajas para recomprar títulos emergentes. El Discount y el Par en pesos encabezaron la recuperación con alzas del 1,40 y 1,37%, cada uno, mientras que el Bogar 2018 rebotó el 1,13%, lo que habla de una buena jornada para la deuda indexada en general.
Sin embargo, la mayor alza correspondió a los cupones del PBI que subieron hasta 4,14% (la versión en dólares locales), en parte ayudados porque se confirmó que la economía siguió creciendo al 8% anualizado, al menos durante primer trimestre de 2007.
Javier Blanco
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