
Por SABRINA CORUJO - Más allá de la increíble ganancia que han acumulado desde que salieron a cotizar hace poco más de un año y medio, los cupones PIB (Producto Bruto Interno) no dejan de ser un misterio para gran parte de los inversores. Cómo funcionan y cuánto pagan son sólo algunas de las tantas preguntas que se hacen sobre este activo, que acumula ni más ni menos que un alza del 280% desde diciembre de 2005.
Y lo cierto es que muchos inversores no logran descifrarlo porque no se encuadra dentro de la típica renta fija o variable. Sin ir más lejos, sólo basta con recordar que a la hora del canje de la deuda en default, se valuaba al cupón a un valor cero. Esto refleja que aunque el Gobierno lo ofreció como una zanahoria para el inversor, el activo en su momento no gustó. Pero como siempre, el tiempo pasa y hoy el escenario es otro. Y para entender por qué, El Cronista preparó una guía con todo lo que hay que conocer de este activo.
Qué es: el cupón PIB es considerado una opción exótica (un derivado), cuyo último pago puede llegar a realizarse en el 2035, lo que vuelve necesario evaluar una gran cantidad de factores que pueden aparecer en Argentina durante casi tres décadas. La tasa de crecimiento del PIB estimada es la principal variable que debe tener en cuenta el inversor, seguida por la evolución del tipo de cambio real y la volatilidad de la tasa de crecimiento del producto en 30 años.
Monedas y monto de emisión: en total, y luego de una aceptación del canje de deuda de más del 76,2%, se emitieron en cupones unos u$s 62.300 millones. Las monedas de emisión fueron: pesos (44% del total), dólar (29%), euro (26%) y yen (1%).
Cómo funcionan: el inversor debe saber que este cupón no paga anualmente siempre, ni menos aún un cupón fijo como el de un bono. De hecho, para que sea efectivo el pago, deben cumplirse tres condiciones: primero, que el valor del PIB real efectivo del año en cuestión supere al establecido por el Gobierno para ese año. Segundo, que el crecimiento anual del PIB real sea mayor a la tasa de crecimiento del caso base (preestablecido mediante Decreto por el Gobierno); y tercero, que el total acumulado de los pagos ya efectuados no se ubique arriba del límite previamente acordado. Esta última condición implica que el pago total que efectúe el Gobierno en concepto de este cupón nunca puede superar el 48% del monto total de la deuda elegible, que ronda los u$s 40.000 millones.
El premio a pagar: explicadas las condiciones, el "premio" a los tenedores del cupón será igual al 5% del excedente del valor del PIB real del año de referencia respecto al PIB establecido por el Gobierno.
Cuándo fue el primer pago: los inversores recibieron el primer pago por este instrumento el 15 de diciembre pasado. En esa fecha el Gobierno desembolsó cerca de u$s 400 millones.
Cuándo será el próximo: a fin de este año, los inversores tienen un nuevo pago asegurado. Economática estima que se podría pagar más del doble que el año pasado (unos u$s 800 millones), aunque la verdad es que el pago final recién se conocerá el 1 de noviembre próximo. De esta manera, y de concretarse semejante pago, el inversor recibiría u$s 1,3 por cada 100 unidades nominales, versus el u$s 0,6 que se recibió por la tasa de crecimiento del 2005.
El mercado secundario: las grandes ganancias que estos cupones acumulan desde que comenzaron a cotizar incentivaron sus operaciones en la plaza financiera. En particular, los cupones más líquidos (se negocian en el mercado doméstico y en el extranjero) son el de dólares bajo legislación extranjera y el de pesos. En el Mercado Abierto Electrónico (MAE) los negocios con el warrants en dólares suman más de u$s 50 millones mensuales y con el de pesos, unos u$s 60 millones.