La Bolsa porteña operó ayer en alza alentada por la tendencia bajista que siguen mostrando las tasas de interés en Estados Unidos (el rendimiento del T-Bond a 10 años cayó de 5,14 a 5,09%) y por las especulaciones y apuestas de negocios que los inversores realizan en torno de una posible redefinición de la situación y la política energética nacional.
Lo curioso fue que, por primera vez en largos meses, la plaza bursátil pudo mantenerse al margen de la apática rueda de negocios que paralelamente se desarrollaba en Wall Street y aun esquivar las bajas en que incurrieron dos de sus pares regionales: el Bovespa paulista (que cedió 0,16%) y el IPC mexicano (que perdió 0,48%).
De hecho, el Merval cerró en 2239,69 puntos, después de lograr un alza de un 1,04% que lo dejó a las puertas de otro récord nominal histórico (está a menos de 10 unidades de la marca del 1° del actual), en una jornada en la que se destacó una aceleración en el ritmo de los negocios que llevó hasta $ 133 millones el total de operaciones con papeles domésticos, una marca que es la segunda más alta en lo que va del año (la mayor fueron 155,4 millones de fines de mayo).
"Con la percepción de que no vamos a tener turbulencias de cara a la reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos de fin de mes, los fondos institucionales optaron por tomar riesgo al incrementar tenencias en el sector eléctrico", describió Marcelo Paccione, analista de ConsultCapital, al analizar lo ocurrido. Se refirió así a las mejoras del 4,66% que mostraron los papeles de la transportadora Transener y la del 3,73% que anotó Pampa Holding.
Además, al salto del 10,26% de Edenor, después de haber recibido una mejora en su calificación crediticia por parte de la agencia S&P y luego de haber sido recomendada su compra por el Citigroup; y al avance del 8,05% de YPF, que se revalorizó al ritmo de las versiones sobre una transferencia ya acordada del 25% del capital en manos de Repsol YPF al grupo Eskenazi.
Por su parte, el mercado de renta fija (bonos) reflejó ayer la suba que la mayoría de esos instrumentos había tenido anteayer en el exterior, concretando lo que se conoce como "efecto traslado". Sin embargo, con el correr del día, las mejoras de precios fueron perdiendo vigor y terminaron siendo, en el mejor de los casos, de la mitad del nivel alcanzado en algún momento de la rueda.
La mejor señal que dejaron los negocios con bonos fue una recuperación de los montos negociados, especialmente en la plaza extrabursátil (MAE) donde se transaron más de $ 1900 millones con esos activos.
En esa plaza, las cotizaciones mejoraron hasta un 1,79% (como fue el caso del Par en dólares locales); mientras que en la Bolsa llegaron al 3,69% (el Par en dólares emitido bajo ley de Nueva York) en una jornada que mostró preferencia por las especies en moneda extranjera.
Javier Blanco
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