Por CLARA AGUSTONI – El Cronista - Aunque los minoristas suelen mirar de lejos a la bolsa, los que se animaron a apostar a las acciones a través de los fondos comunes seguramente le tomaron el gusto a la renta variable. Sobre todo, aquellos que se inclinaron por los productos que invierten en Brasil, que ganan más del 80% en los últimos doce meses. Con rendimientos como ésos, la industria de fondos empieza a revivir y promete tener su revancha. Aunque volver a acercarse al pequeño inversor demostró ser nada fácil
Es bien sabido que invertir en acciones está contraindicado para cardíacos –o al menos para la gran mayoría de los mortales que no soporta ser testigo habitual de subas y bajas bruscas en su patrimonio–. Sin embargo, en los últimos doce meses el que no arriesgó, perdió la oportunidad de embolsarse los jugosos rendimientos que dejó la renta variable.
En el caso de los Fondos Comunes de Inversión (FCI) locales, el buen momento de las bolsas a nivel global no pasó desapercibido. Tan es así que los inversores que se animaron a apostar en pesos a los FCI de acciones –tanto argentinas como extranjeras– han ganado en promedio en los últimos 12 meses un 63%, según un informe de la Comisión Nacional de Valores (CNV). En el mismo período, los fondos comunes de renta variable en dólares rindieron, en promedio, el 61%.
Según explican desde la industria, la buena performance de los FCI de acciones estuvo impulsada, en gran medida, por los productos de renta variable brasileña. En los últimos 12 meses el índice Bovespa ha ganado nada menos que el 88,2% en pesos argentinos y el 88,3% en dólares. Esto quiere decir que quienes compraron acciones de Brasil un año atrás ganaron no sólo el 60,65% que se apreciaron los papeles cariocas, sino también unos cuantiosos puntos extra gracias a la evolución positiva que tuvo el real respecto del dólar y del peso.
Después de estos números, quienes todavía no se convencen deben saber que para lo que queda del año los expertos esperan que el Bovespa se aprecie alrededor de un 20% más. "Es claramente la vedette de los mercados y lo seguirá siendo", dijo un analista local.
En este contexto por demás favorable, los Fondos Comunes aparecen como una buena alternativa para el inversor inexperto que no quiere quedarse afuera de la fiesta brasileña. De hecho, según datos de The Fund Pro Latin America, los cinco FCI de acciones de Brasil que más rindieron en el plazo de un año tuvieron ganancias superiores al 70%. El producto más rentable, en tanto, fue el HF Brasil de la administradora del HSBC, que ganó nada menos que el 80,7% en 12 meses.
Por su parte, los fondos de acciones argentinas mostraron ganancias algo más magras, aunque nada despreciables. Así, mientras que en los últimos doce meses el Merval ganó 43,59%, los cinco FCI de renta variable local con mejor performance arrojaron rentabilidades superiores al 40%. El líder en este caso fue el Fondo Schorders Renta Variable, que anotó una suba del 47,3% en un año.
Para los más conservadores
Y si bien los fondos de acciones fueron los que más rentabilidad obtuvieron, los FCI de bonos son los que mostraron el crecimiento en su patrimonio. Según la CNV, los FCI de renta fija vieron crecer sus arcas en un 134% en los últimos 12 meses, hasta los $5.413 millones. En tanto, los FCI de acciones se expandieron un 52%, a $11.645 millones. En lo que respecta a los rendimientos, los fondos de bonos en dólares ganaron un 23% y los de pesos, un 11%. Y si bien esas rentabilidades se quedan muy atrás respecto de las de los fondos de acciones, son muy superiores a las que arrojan los fondos de plazos fijos. La CNV asegura que, en un año, los money market en dólares ganaron apenas el 1%, y los de pesos, alrededor del 6% en promedio. Sin dudas, la fuerte caída de las tasas bancarias, debido al exceso de liquidez que tiene el sistema financiero, ha echado por tierra los rendimientos de estos productos, que además crecieron, en términos de patrimonio, apenas el 2% interanual –hasta los $ 5.567 millones–.