
Por JULIÁN GUARINO - Tiempos locos los que corren donde todo tiene que ver con todo: los pudientes "amigos" de Bear Stearns (BS), el más grande broker de fondos de riesgo de los Estados Unidos le dijeron que no cuando éste les pidió plata prestada; esto disparó temores y los bonos argentinos sufrieron un nuevo revés, a pesar de que la tasa del Tesoro perdió terreno, lo que debería haber disparado una jornada positiva.
Y es que a pesar que la gente de Bear Stearns necesitaba u$s 3.800 millones para rescatar dos de sus fondos hipotecarios de alto riesgo que se tambalean al borde del colapso, la respuesta fue por el no. De todas formas, para los poco generosos "amigos", hubo castigo: la acción de Goldman Sachs cayó 2,5% mientras que la de Lehman Brothers perdió 2,1% y la de Citigroup, 1,4%.
Esto sacudió todo el espinel de la renta fija, cuyos inversores tienen un ojo (el más grande) puesto sobre la grave situación de fondos hipotecarios de EE.UU. y que incluso ha hecho que la Cámara de Representantes haya amenazado a la Reserva Federal (Fed) con sacarle algo de poder culpándola por la falta de supervisión. "Fue una bomba y afectó tanto a bonos como acciones locales", señaló Cecilia Lazzari, de Arpenta.
"Para los emergentes, la ola no ahorró volatilidad, lo que terminó de empujar a los inversores hacia activos más seguros, un vuelo a la calidad", sostuvo Santiago López Alfaro, de Delphos: los que pagaron el ticket fueron los bonos domésticos, que siguen prisioneros del contexto pero que –atención– se desengancharon del trencito marca "T-bond". Y es que, si bien la referencial tasa a 10 años cayó ayer desde 5,13% hasta los 5,08% (por datos en línea de casas usadas y, además, se especula con un incremento inesperado en la recaudación impositiva que podría reducir el déficit fiscal), los activos de renta fija del mercado local reaccionaron de la forma menos ortodoxa: bajaron, mientras el bono global de referencia de Brasil con vencimiento en el 2040 subió. Para los analistas, el fenómeno tuvo un nombre: "cautela".
Esto dio lugar a caídas de los títulos ubicados en el tramo largo de la curva de vencimiento en el MAE, el Discount en pesos, que perdió 0,53%, el cupón PBI que perdió 1,14% y el Bogar 2018 que cayó 0,33%. Los bonos en dólares no pudieron escapar a la pálida jornada: el Discount en legislación extranjera perdió 1,05% mientras que el Par perdió 2,84% y cupón atado al PBI cayó 3,51%. "El mercado está buscando un piso y a diferencia de los meses previos en los que las señales dependían más del contexto interno (léase crisis en el Indec, manipulación del CER) en estos días la clave pasa por el contexto externo", señaló Florencia Piqué, analista de renta fija de CIBSA.