El yen es el gran protagonista de la jornada, con subidas generalizadas respecto al resto de las principales divisas del mercado, incluso en máximos de diez semanas frente al euro y al dólar. Por su parte, el billete verde consigue recuperar terreno frente al euro tras los ligeros descensos que ha registrado después de conocer el mal dato de pedidos de bienes duraderos en EEUU. La divisa nipona sube un 0,49% respecto al euro, situando el cruce entre ambas monedas en 164,56 yenes, después de haber tocado los 164,24 unidades, una cifra que no se registraba desde el pasado mes de abril, aunque se mantiene por debajo de los 164,69 yenes establecidos en el tipo de cambio oficial del BCE. Con este panorama, el dólar cede un 0,44% respecto al yen , situando el cruce entre ambas divisas en 122,41 yenes. La debilidad de la moneda japonesa durante la pasada semana permitió a los inversores pedir préstamos a bajo costo en esa divisa para comprar activos de mayor rendimiento en otras partes del mundo, una práctica conocida como "carry trade". Sin embargo, el cierre de los inversores en estas posiciones impulsa al alza a la divisa nipona. Al avance de la moneda asiática contribuye también el buen dato de ventas minoristas del mes de mayo en Japón, que subieron una décima en términos interanuales. Se trata del primer dato positivo desde hace ocho meses, y se produce después de que en abril la tasa interanual registrase un descenso del 0.6 %, de modo que el dato vuelve a poner sobre la mesa el posible calendario de subidas de tipos del Banco de Japón. Tras el dato de pedidos de bienes duraderos, el dólar retrocedía frente al euro, aunque minutos después el mercado seguía apostando por el billete verde en su cruce con la moneda del Viejo Continente, situando el cruce entre ambas en 1,3440, por encima del tipo de cambio oficial establecido por el Banco Central en 1,3438 dólares. Los inversores esperan así la reunión que durante dos días reunirá a los mandatarios de la Reserva Federal para decidir sobre el futuro de los tipos de interés. La cifra del indicador de pedidos de bienes duraderos se redujo en un 2,8% respecto al mes anterior, mientras la previsión de los analistas indicaba una caída del 1%. El dato se vio lastrado por un descenso del 22,7% en los pedidos de aviones comerciales y por los bienes de equipo. Por su parte, la libra se ha visto perjudicada en su cruce con el resto de las divisas del mercado, después de conocer la encuesta CBI de actividad en el sector de distribución, que se situó en 17 puntos frente a los 31 del mes de mayo. |