
Por Florencia Donovan y Clara Augustoni - Martín Redrado puede respirar tranquilo. Después de cerrar uno de sus trimestres más complicados, el Banco Central (BCRA) tiene por delante un período más aliviado para poder mantener el tipo de cambio alto, como quiere el Gobierno, sin desviarse de las metas previstas en su Programa Monetario.
Ocurre que mientras que de enero a junio la entrada de dólares fue récord, lo que obligó al BCRA a intervenir en el mercado de cambios más fuerte que nunca, los economistas advierten que en lo que resta del año el ingreso de divisas se irá reduciendo, lo que hará más sencilla la tarea del Central de mantener el dólar en $3,10, o incluso, de elevarlo unos centavos.
"El BCRA va a estar más tranquilo el segundo semestre, gracias a que entrarán menos capitales privados", dijo Nicolás Bridger, economista de Prefinex. "Ayudará el menor saldo comercial, dado que se liquidaron ya muchos de los dólares de la cosecha. Pero además, la incertidumbre, tanto local como externa, va a hacer que entren menos dólares financieros. La crisis energética, el efecto INDEC y las elecciones han hecho caer el atractivo de los bonos y acciones locales", explicó.
Según los datos del Mercado Abierto Electrónico (MAE), en junio los montos negociados en la plaza cambiaria alcanzaron niveles históricamente altos. Durante ese mes se realizaron operaciones por un total de u$s 1.136,7 millones (ver aparte). Al mismo tiempo, las intervenciones del BCRA para mantener el dólar en $3,10 se intensificaron. Se estima que en junio el BCRA compró u$s 2.000 millones.
"Todos los segundos trimestres son un desafío para el Central", opinó Ramiro Castiñeira, economista de Econométrica. "Pero el segundo semestre ya es otra cosa. En los últimos tres meses del año, además, crece la demanda de dinero, por lo que el Central suele tener que absorber menos".
A raíz de las fuertes compras de dólares del BCRA y, en consecuencia, de la mayor emisión de pesos, en el período abril-junio, la suma de pesos en cajas de ahorro y cuentas corrientes – definida en Economía como M2–, se acercó por primera vez en mucho tiempo a la meta superior prevista por el Central en su Programa Monetario. Según estiman los economistas, el M2 finalizaría el segundo trimestre en torno a los $133.500 millones, a sólo $1.942 millones de la meta superior del BCRA. En el primer trimestre, el BCRA se había alejado en más de $3.000 millones de su meta superior.
Sin embargo, ahora, con mayor margen de actuación, en el mercado coinciden en que, para lo que resta del año, Redrado mantendrá el dólar a $3,10 o incluso levemente por encima de estos niveles. Eduardo Ganapolski, economista de Risk Analysis es de los que cree que lo más probable es que la divisa siga en los niveles actuales. "Sin embargo, quizá sobre fin de año, dependiendo cómo le den los resultados al BCRA, lo suban un poco", sugiere. Un dólar más alto le permite al BCRA mejorar sus números, dado que la mayoría de sus ingresos –el retorno que obtiene por invertir sus reservas– son en moneda extranjera, mientras que sus egresos –por emitir títulos y por realizar pases– son en pesos. Aunque, según Castiñeira, mientras las tasas de interés del mercado se mantengan en torno al 10%, el BCRA podrá seguir autofinanciando sus intervenciones en el mercado cambiario, esto es, comprando dólares y esterilizando el excedente de pesos, sin poner en riesgo su balance.