MEXICO DF, jul 23 - Las monedas de América Latina continuarían estables en la semana ante el debilitado dólar, y el real brasileño se acercaría más a sus máximos de siete años atento a los datos económicos de Estados Unidos, según analistas. Los mercados de América Latina esperan que las cifras que Estados Unidos difunda esta semana aclaren más el panorama sobre el confuso estado de las hipotecas de riesgo alto, conocidas en inglés como "subprime". "La región en general estaría estable", dijo Alfredo Thorne, economista en jefe para América Latina del banco de inversión J.P. Morgan. "Habrá un poco de fortaleza en el real por la debilidad en las tasas (...) pero el resto (de las monedas) seguirá más o menos en línea", agregó. Los analistas creen que la continua debilidad del dólar, que se desplomó la semana pasada contra el euro en tres días consecutivos, seguirá llevando beneficios a otras monedas en los mercados emergentes como la lira turca y el real brasileño. La moneda brasileña cerró el viernes en 1,858 reales por dólar , muy cerca de su nivel más fuerte desde octubre del 2000, de 1,855 unidades por divisa estadounidense. El banco central de la mayor economía de América Latina rebajó el miércoles pasado en 0,5 puntos porcentuales a un 11,5 por ciento la tasa de interés referencial, la Selic. A pesar de que el organismo monetario de Brasil ha recortado sus tasas constantemente, todavía están en niveles elevados comparado con las de otros países, lo que atrae flujos de capitales externos, reforzando a la divisa local. Además, las rebajas de tasas podrían incentivar la economía brasileña, generando expectativas de nuevos negocios para los inversores extranjeros. "Aún hay espacio para que los flujos de capital muevan la paridad dólar/real todavía más en los próximos días", dijo el banco alemán WestLB en un reporte. "Esperamos que el tipo de cambio rompa el piso psicológico de los 1,850 para moverse a los 1,800 la próxima semana", agregó, en referencia a la semana que comienza. RIESGO POR HIPOTECAS EEUU En el caso de México, la segunda mayor economía regional, la moneda seguiría estable a la espera de los datos económicos en Estados Unidos y de los avances que puedan difundirse en torno a una esperada reforma fiscal, que analiza el Congreso. El peso mexicano cerró el viernes con una depreciación del 0,30 por ciento a 10,7770/10,7790 por dólar, entre preocupaciones por el sector hipotecario de Estados Unidos y una salida de capitales del mercado local. Estados Unidos difundirá a partir del miércoles el Libro Beige, los índices de ventas de casas usadas y nuevas, las órdenes de bienes duraderos, el índice de confianza del consumidor y el Producto Interno Bruto (PIB) del segundo trimestre. Los inversionistas pondrán especial atención a las cifras de junio sobre las ventas de casas usadas y nuevas, que serán difundidas el miércoles y jueves, respectivamente, para tener un mayor parámetro de la debilidad del sector hipotecario. "Para los próximos días el riesgo podría continuar sobre las principales divisas emergentes de la región, sobre todo por los temas relacionados con el sector hipotecario y la inflación en Estados Unidos", dijo la firma MetAnálisis de la Ciudad de México. "Mantenemos larga nuestra posición en dólares, la cual sugerimos tomar con un dólar por debajo de los 10.735 pesos por dólar", agregó sobre el peso mexicano. En México, el mercado estará atento también a la difusión de la inflación local de la primera quincena de junio y su eventual impacto sobre el anuncio de política monetaria programado para el viernes. Una mayoría de analistas cree que el banco central no moverá su política monetaria al menos durante unos meses, ante una inflación relativamente bajo control y una desaceleración de la economía. |