Los indicadores de las bolsas del mundo repitieron ayer el dibujo que, vista de perfil, suele mostrar la montaña rusa en los parques de diversiones. Operaron con marcadas oscilaciones en una rueda que comenzó con índices inestables que después pasaron a profundizar las bajas de anteayer, pero que terminaron neutros o con leves mejoras. Las plazas europeas no llegaron a beneficiarse porque el rebote llegó sobre la parte final de la rueda en Wall Street, es decir, cuando en el Viejo Continente las operaciones ya estaban clausuradas.
La jornada global estuvo signada por la divulgación a primera hora de la tarde del Beige Book de la Reserva Federal de Estados Unidos, la publicación en la que se entrega una evaluación general de esa economía.
El organismo monetario dejó constancia que notó en la mayoría de los distritos una mayor desaceleración del mercado inmobiliario y de la construcción residencial, aunque compensó al sostener también que el sector manufacturero continuó su expansión en junio y julio, y que el mercado inmobiliario comercial registró mayor actividad en esos meses.
Respecto del consumo, el Beige Book admite que los altos costos de alimentos y energía están frenando los gastos de los consumidores, un dato que profundizó el temor con que en los mercados financieros se sigue esta situación, ya que saben que el consumo representa cerca de dos tercios del producto interno bruto de Estados Unidos.
Esto justificó que, en las primeras horas de operaciones, los intentos por tomar mayores coberturas se profundizaran, lo que quedó en evidencia por otro repliegue de 2 puntos en la tasa implícita del T-bond a 10 años, que finalizó en el 4,90% anual.
Al final del día, en Nueva York, el índice Dow Jones registró una mejora del 0,5%, con lo cual recuperó parte de la baja de la jornada previa, que había sido la tercera peor sufrida en lo que va del año.
En sintonía, el S&P rebotó 0,47% y el Nasdaq 0,31 por ciento.
Repitiendo los movimientos de Wall Street, el Bovespa marcó un alza final del 0,37% (llegó a ceder más del 2%) y el Merval porteño quedó 0,06% arriba, un resultado que no dice nada, pero cobra dimensión si se tiene en cuenta que había llegado a perder 1,51% en el peor momento de la rueda.
El repunte porteño vino de la mano de los papeles petroleros: Tenaris y Petrobras Brasil.
La siderúrgica subió un 0,39% y concentró un cuarto del volumen total ($ 98,7 millones en papeles privados domésticos), con lo que se posicionó como un activo de refugio frente a la dolarización de posiciones verificada en los últimos días en la plaza local.
Petrobras Brasil fue la que más aportó a la recuperación del Merval, al avanzar un 4,05%, al aprovechar el alza del 3,2% que registró el precio internacional del crudo.
Javier Blanco
|