Por Florencia Donovan y Soledad Navarro - El Banco Central (BCRA) advirtió y cumplió, aunque a medias, según la lectura del mercado. La autoridad monetaria volvió a coordinar ayer con la banca oficial y con una entidad del interior del país para salir a frenar la disparada del tipo de cambio, que en el mercado mayorista finalmente cerró a $ 3,136, casi cinco centavos por debajo del miércoles, pero no pudo frenar la escalada de la divisa en el mercado de futuros ni enfriar el circuito de pesos, donde las tasas se llegaron a pactar hasta el 20% a un día.
El Nación, el Provincia y el Banco de Neuquén volcaron al mercado u$s 150 millones, tres veces más que el miércoles, mientras que el Central intervino con un saldo neutro, según señalaron desde el BCRA en un comunicado. En la city, sin embargo, se dijo que la autoridad monetaria también habría quedado vendida en el sistema financiero por otros u$s 100 millones. Esta vez, casi no operó en el mercado de futuros.
“Apenas abrió la rueda, el BCRA ya estaba en el mercado interveniendo para bajar el dólar, y lo logró. Pero ahora va a tener que intervenir también para frenar los forwards, porque el nerviosismo viene de afuera”, apuntaron desde un banco de primera línea. De hecho, los contratos a agosto, los más líquidos, se pautaban ayer a 3,21%, más caros que en la jornada anterior.
“La plaza tuvo un clima de menor nerviosismo y tendencia a la baja, luego de que los bancos oficiales aparecieran vendiendo divisas”, dijo, por su parte, Arturo Piano, director de Banco Piano. Fue en gran medida gracias a la participación oficial, que en el MAE, donde operan los grandes bancos, el volumen alcanzó ayer un récord histórico de u$s 624,2 millones.
Y la entidad que preside Martín Redrado tendría previsto seguir hoy mostrándole al mercado que tiene poder para frenar la disparada del tipo de cambio. En los bancos estimaban que, entre intervenciones propias y de bancos oficiales, la entidad podría tener que nuevamente volcar en el mercado otros u$s 200 millones en el mercado.
El Central, a su vez, comenzaría durante la rueda a colocar más pases activos –inyectar pesos al mercado a cambio de bonos y una tasa de interés– para enfriar las tasas. En los bancos, entretanto, algunos especulaban ayer con la posibilidad de que el Central realice algunos cambios normativos, si es que la semana próxima continúa la gran salida de divisas del país. Aunque por ahora no hubo señales en tal sentido por parte del BCRA.
Fin de mes
Pero la presión sobre el tipo de cambio y sobre las tasas de interés se extendería al menos hasta los primeros días de agosto, según coinciden los operadores. Está descontado al menos que continuará la volatilidad en lo que queda de julio, precisamente porque vencen hacia fines de mes muchos de los contratos a futuro de dólar que se habían pautado antes.
Para Gustavo Quintana, de López León Brokers, “un dólar tan fuerte en el corto plazo trae más problemas que beneficios, pero de acá a fin de año, puede ser un valor alcanzable.” |