El temor al riesgo bursátil vuelve a favorecer al dólar, que hoy alcanzaba un máximo de más de dos semanas frente al euro ante la salida masiva de los inversores de la renta variable. El billete verde también consigue un máximo de cuatro meses respecto a la libra británica. Sin embargo, el dólar moderaba sus avances tras un descenso en la inflación que eclipsó el sólido dato del PIB del país. La divisa estadounidense avanza frente a las principales monedas del mercado ante el mal comportamiento de las bolsas internacionales. El billete verde sube a media sesión un 0,66% frente al euro, situando el cruce entre ambas monedas en 1,3663 dólares, tras marcar 1,3643 unidades antes de la publicación del PIB estadounidense, unos niveles que no se veían desde principios del mes de julio. El Banco Central Europeo estableció el tipo de cambio oficial para hoy en 1,3651 dólares. El dólar modera sus ganancias de primera hora, ya que a pesar de que la economía estadounidense creció un 3,4% interanual en el segundo trimestre del año, la medida preferida de la Fed para vigilar la inflación, el índice del PCE subyacente, creció un 1,4% en el segundo trimestre, por debajo del crecimiento del 2,4% del trimestre anterior, su menor ritmo desde el segundo trimestre de 2003. Los analistas estiman que esta situación otorga una mayor posibilidad a que se produzca un recorte en los tipos de interés en EEUU antes de finales de año. Los inversores en EEUU también conocieron un dato que impidió hacer más fuertes las ganancias del dólar. La confianza del consumidor de la universidad de Michigan del mes de julio queda en 90,4, una cifra peor de lo esperado que era 91,2. Algunos expertos consideran que aunque en un principio la aversión al riesgo perjudicó al billete verde por el creciente temor sobre el mercado hipotecario estadounidense, ahora que esta inquietud se traslada a un plano internacional, el dólar emerge como valor refugio para inversores que abandonan sus posiciones en divisas de mercados emergentes. Sin embargo, el yen vuelve a alcanzar revalorizaciones frente al resto de divisas, situando su cruce con el dólar en 118,69 con un avance del 0,16%. El euro tampoco soporta la fortaleza del yen y cede un 0,69% hasta los 162,19 yenes. La subida de la moneda nipona se debe una frenada repentina de las operaciones de carry trade, a través de las cuales los operadores reciben préstamos en yenes para comprar divisas de mayor rentabilidad en otros países y aprovechar el diferencial de tipos. Por otro lado, la libra pierde los máximos frente al billete verde, aunque todavía cotiza por encima de los dos dólares. |